Ver versión completa : Año paulino :: 2000 años del nacimiento de San Pablo
moisés lazúen
06-10-08, 11:32:10
Sería bueno abrir un foro sobre SAan Pablo, su biografía, su teología...etc, ahora?
Josefa.G
16-10-08, 23:07:25
Ya lo tiene anunciado enallo.
http://foros.marianistas.org/showthread.php?t=380&page=23
http://www.marianistas.org/espiritualidad/
Nos invita a participar de este año Paulino.
Saludos Josefa
mr Emilio
16-10-08, 23:40:44
Benedicto XVI: “La Iglesia no es una asociación humana, es Dios quien convoca”
El Papa habló sobre la enseñanza de san Pablo sobre la Iglesia
CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 15 de octubre de 2008 (ZENIT.org).- Siguiendo con la serie de catequesis sobre San Pablo, el Papa Benedicto XVI dedicó la audiencia general de hoy a hablar de la enseñanza del Apóstol sobre la Iglesia.
En primer lugar, el Papa se refirió al significado de la propia palabra “Iglesia”, que en griego significa “asamblea”. Esta palabra, señaló, “procede del Antiguo Testamento y significa la asamblea del pueblo de Israel, convocada por Dios”.
En Pablo, que es el primer escritor cristiano en utilizar este término, pasa a ser “la nueva comunidad de los creyentes en Cristo que se sienten asamblea de Dios, la nueva convocatoria de todos los pueblos por parte de Dios y ante Él”.
“Es importante observar que casi siempre la palabra 'Iglesia' aparece con el añadido de la calificación 'de Dios': no es una asociación humana, nacida de ideas o intereses comunes, sino de una convocación de Dios. Él la ha convocado y por eso es una en todas sus realizaciones”, explicó.
El Papa se refirió también a otro concepto paulino referido a la Iglesia, como “Pueblo de Dios”, en continuidad con el sentido del término en el Antiguo Testamento. La pertenencia a este pueblo de Israel se manifestaba por una serie de signos externos.
“Tras el encuentro con Cristo resucitado, Pablo entendió que los cristianos no eran traidores” a la alianza mosaica, sino que “el Dios de Israel, mediante Cristo, había extendido su llamada a todas las gentes, convirtiéndose en el Dios de todos los pueblos. De esta forma se realizaba la fidelidad al único Dios; ya no eran necesarios los signos distintivos constituidos por las normas y observancias particulares”, añadió
El tercer concepto manejado por Pablo en sus cartas, añadió el Papa, es el de “Cuerpo de Cristo”. “Se trata de un concepto exclusivamente paulino”, explicó, entendido tanto desde el punto de vista humano como divino.
“Pablo sostiene que la Iglesia no es sólo un organismo, sino que se convierte realmente en Cuerpo de Cristo en el sacramento de la Eucaristía, donde todos recibimos su Cuerpo y llegamos a ser realmente su Cuerpo”.
Por último, Pablo utiliza el término “templo de Dios” para referirse a la comunidad de los creyentes, aportando un aspecto novedoso, explica el Papa, “porque atribuye a un tejido de relaciones interpersonales un término que comúnmente servía para indicar un lugar físico, considerado sagrado”.
Esto, añade, “nos ayuda a comprender cada vez más el misterio de la Iglesia en sus distintas dimensiones de asamblea de Dios en el mundo. Esta es la grandeza de la Iglesia y la grandeza de nuestra llamada: somos templo de Dios en el mundo, lugar donde Dios habita realmente, y somos, al mismo tiempo, comunidad, familia de Dios, que es amor”.
“Como familia y casa de Dios debemos realizar en el mundo la caridad de Dios y ser así, con la fuerza que viene de la fe, lugar y signo de su presencia”, concluyó.
182 grupos de peregrinos
El papa saludó a los peregrinos de diferentes lenguas: francés, alemán, español, ingles, portugués, húngaro, polaco, eslovaco, croata e italiano. En total, cerca de 25.000 peregrinos se congregaron esta mañana en la Plaza de San Pedro para la audiencia general.
Muchos salieron conmovidos al escuchar las palabras del Papa. “Para mi es un sueño esta audiencia. Es la primera vez que participo en una. Sólo las había visto en televisión. Es la primera vez que vengo a Roma. Me gustó mucho el resumen que hizo en español sobre la Iglesia viva que nos lleve a anhelar la vida eterna”, aseguró Ana Cecilia Guevara, una peregrina que vino con un grupo de Costa Rica, pertenecientes al Camino Neocatecumenal.
Por su parte Mónica Biffi viajó por primera vez a Roma desde el norte de Italia con la comunidad de la Madona della Neve: “.Me ha gustado mucho la audiencia. La escuela ha organizado una peregrinación para participar y conocer al Santo Padre. Vine a Roma especialmente para encontrarme con el Papa”, testimonió Mónica.
Como un signo de la universalidad de la Iglesia vio esta audiencia el peregrino Gonzalo Suárez, quien vino desde Asturias, en el norte de España. “Las palabras del Santo Padre nos invitan a vivir la hermandad a todos los que creemos en Cristo y buscamos en Pedro un signo de identidad y unidad”. Gonzalo era la primera vez que participaba de una audiencia con Benedicto XVI de la cual destacó su profundidad y hondura.
[Por Inma Álvarez y Carmen Villa]
En Ágora-Espiritualidad acabamos de inaugurar la sección
"INTRODUCCIÓN A SAN PABLO"
http://www.marianistas.org/espiritualidad/San%20Pablo/Introduccion%20a%20San%20Pablo.htm
Y en el foro "Novedades en espiritualidad marianista" (Novedades Ágora)
vamos anunciando lo que se va publicando en la sección, comentando, proponiendo actividades y compartiendo.
De momento, hemos publicado ya:
1. El Evangelio de Pablo (antología-juego)
2. La Biografía de Pablo: Hemos comenzado con 1. Las fuentes
¡Qué aproveche!
Josefa.G
01-11-08, 15:33:42
¡¡Espero que nos ayude un poco en la tarea puesta por enallo!!
Un abrazo Josefa
Josefa.G
09-11-08, 10:28:47
Recoriendo la vida de Saulo.
Un saludo Josefa
Josefa.G
15-11-08, 13:41:00
En el que debemos aprender de este Apóstol a tomarnos más en serio lo único importante.
Nos ayuda a la tarea que no invitó enallo.
Un abrazo Joseda
Josefa.G
15-11-08, 23:36:37
Para los que no conozcan la Catedral de San Pablo Extramuros ¡¡Un una gozada!!
Saludos
Josefa.G
22-11-08, 22:56:36
Cómo entendía san Pablo la justificación
Catequesis pronunciada este miércoles por el Papa Benedicto XVI durante la audiencia general en la Plaza de San Pedro.
Ciudad del Vaticano, 19 de noviembre de 2008.
Queridos hermanos y hermanas:
En el camino que estamos recorriendo bajo la guía de san Pablo, queremos ahora detenernos en un tema que está en el centro de las controversias del siglo de la Reforma: la cuestión de la justificación. ¿Cómo llega a ser un hombre justo a los ojos de Dios? Cuando Pablo encontró al resucitado en el camino de Damasco era un hombre realizado: irreprensible en cuanto a la justicia derivada de la Ley (cfr Fil 3,6), superaba a muchos de sus coetáneos en la observancia de las prescripciones mosaicas y era celoso en conservar las tradiciones de sus padres (cfr Gal 1,14). La iluminación de Damasco le cambió radicalmente la existencia: comenzó a considerar todos sus méritos, logros de una carrera religiosa integrísima, como “basura” frente a la sublimidad del conocimiento de Jesucristo (cfr Fil 3,8). La Carta a los Filipenses nos ofrece un testimonio conmovedor del paso de Pablo de una justicia fundada en la Ley y conseguida con la observancia de las obras prescritas, a una justicia basada en la fe en Cristo: había comprendido que cuanto hasta ahora le había parecido una ganancia, en realidad frente a Dios era una pérdida, y había decidido por ello apostar toda su existencia en Jesucristo (cfr Fil 3,7). El tesoro escondido en el campo y la perla preciosa en cuya posesión invierte todo lo demás ya no eran las obras de la Ley, sino Jesucristo, su Señor.
La relación entre Pablo y el Resucitado llegó a ser tan profunda que le impulsó a afirmar que Cristo no era solamente su vida, sino su vivir, hasta el punto de que para poder alcanzarlo incluso la muerte era una ganancia (cfr Fil 1,21). No es que despreciase la vida, sino que había comprendido que para él el vivir ya no tenía otro objetivo, y por tanto ya no tenía otro deseo que alcanzar a Cristo, como en una competición atlética, para estar siempre con Él: el Resucitado se había convertido en el principio y el fin de su existencia, el motivo y la meta de su carrera. Sólo la preocupación por el crecimiento en la fe de aquellos a los que había evangelizado y la solicitud por todas las Iglesias que había fundado (cfr 2 Cor 11,28) le inducían a desacelerar la carrera hacia su único Señor, para esperar a los discípulos, para que pudieran correr a la meta con él. Si en la anterior observancia de la Ley no tenía nada que reprocharse desde el punto de vista de la integridad moral, una vez alcanzado por Cristo prefería no juzgarse a sí mismo (cfr 1 Cor 4,3-4), sino que se limitaba a correr para conquistar a Aquél por el que había sido conquistado (cfr Fil 3,12).
A causa de esta experiencia personal de la relación con Jesús, Pablo coloca en el centro de su Evangelio una irreducible oposición entre dos recorridos alternativos hacia la justicia: uno construido sobre las obras de la Ley, el otro fundado sobre la gracia de la fe en Cristo. La alternativa entre la justicia por las obras de la Ley y la justicia por la fe en Cristo se convierte así en uno de los temas dominantes que atraviesan sus cartas: “Nosotros somos judíos de nacimiento y no gentiles pecadores; a pesar de todo, conscientes de que el hombre no se justifica por las obras de la Ley sino por la fe en Jesucristo, también nosotros hemos creído en Cristo Jesús a fin de conseguir la justificación por la fe en Cristo, y no por las obras de la Ley, pues por las obras de la ley nadie será justificado” (Gal 2,15-16). Y a los cristianos de Roma les reafirma que “todos pecaron y están privados de la gloria de Dios, y son justificados por el don de su gracia, en virtud de la redención realizada en Cristo Jesús” (Rm 3,23-24). Y añade: “Pensamos que el hombre es justificado por la fe, independientemente de las obras de la Ley” (Ibid 28). Lutero tradujo este pasaje como “justificado sólo por la fe”. Volveré sobre esto al final de la catequesis. Antes debemos aclarar qué es esta “Ley” de la que hemos sido liberados y qué son esas “obras de la Ley” que no justifican. La opinión --que se repetirá en la historia--, según la cual se trataba de la ley moral, y que la libertad cristiana consistía, por tanto, en la liberación de la ética, existía ya en la comunidad de Corinto. Así, en Corinto circulaba la palabra “panta mou estin” (todo me es lícito). Es obvio que esta interpretación es errónea: la libertad cristiana no es libertinaje, la liberación de la que habla san Pablo no es liberarse de hacer el bien.
¿Pero qué significa por tanto la Ley de la que hemos sido liberados y que no salva? Para san Pablo, como para todos sus contemporáneos, la palabra Ley significaba la Torá en su totalidad, es decir, los cinco libros de Moisés. La Torá implicaba, en la interpretación farisaica, la que había estudiado y hecho suya Pablo, un conjunto de comportamientos que iban desde el núcleo ético hasta las observancias rituales y cultuales que determinaban sustancialmente la identidad del hombre justo. Particularmente la circuncisión, la observancia acerca del alimento puro y generalmente la pureza ritual, las reglas sobre la observancia del sábado, etc.
Comportamientos que aparecen a menudo en los debates entre Jesús y sus contemporáneos. Todas estas observancias que expresan una identidad social, cultural y religiosa, habían llegado a ser singularmente importantes en el tiempo de la cultura helenística, empezando desde el siglo III a.C. Esta cultura, que se había convertido en la cultura universal de entonces, era una cultura aparentemente racional, una cultura politeísta aparentemente tolerante, que ejercía una fuerte presión de uniformidad cultural y amenazaba así la identidad de Israel, que estaba políticamente obligado a entrar en esta identidad común de la cultura helenística con la consiguiente pérdida de su propia identidad, perdiendo así también la preciosa heredad de la fe de sus Padres, la fe en el único Dios y en las promesas de Dios.
Contra esta presión cultural, que amenazaba no sólo a la identidad israelita, sino también a la fe en el único Dios y en sus promesas, era necesario crear un muro de distinción, un escudo de defensa que protegiera la preciosa heredad de la fe; este muro consistía precisamente en las observancias y prescripciones judías. Pablo, que había aprendido estas observancias precisamente en su función defensiva del don de Dios, de la heredad de la fe en un único Dios, veía amenazada esta identidad por la libertad de los cristianos: por esto les perseguía. En el momento de su encuentro con el Resucitado entendió que con la resurrección de Cristo la situación había cambiado radicalmente. Con Cristo, el Dios de Israel, el único Dios verdadero, se convertía en el Dios de todos los pueblos. El muro --así lo dice Carta a los Efesios-- entre Israel y los paganos ya no era necesario: es Cristo quien nos protege contra el politeísmo y todas sus desviaciones; es Cristo quien nos une con y en el único Dios; es Cristo quien garantiza nuestra verdadera identidad en la diversidad de las culturas, y es él el que nos hace justos. Ser justo quiere decir sencillamente estar con Cristo y en Cristo. Y esto basta. Ya no son necesarias otras observancias. Por eso la expresión "sola fide" de Lutero es cierta si no se opone la fe a la caridad, al amor. La fe es mirar a Cristo, encomendarse a Cristo, unirse a Cristo, conformarse a Cristo, a su vida. Y la forma, la vida de Cristo es el amor; por tanto creer es conformarse con Cristo y entrar en su amor. Por eso san Pablo en la Carta a los Gálatas, en la que sobre todo ha desarrollado su doctrina sobre la justificación, habla de la fe que obra por medio de la caridad (cfr Gal 5,14).
Pablo sabe que en el doble amor a Dios y al prójimo está presente y cumplida toda la Ley. Así en la comunión con Cristo, en la fe que crea la caridad, toda la Ley se realiza. Somos justos cuando entramos en comunión con Cristo, que es amor. Veremos lo mismo en el Evangelio del próximo domingo, solemnidad de Cristo Rey. Es el Evangelio del juez cuyo único criterio es el amor. Lo que pide es sólo esto: ¿Tú me has visitado cuando estaba enfermo? ¿Cuando estaba en la cárcel? ¿Me has dado de comer cuando tenía hambre, o me has vestido cuando estaba desnudo? Y así la justicia se decide en la caridad. Así, al término de este Evangelio, podemos decir: sólo amor, sólo caridad. Pero no hay contradicción entre este Evangelio y san Pablo. Es la misma visión, según la cual, la comunión con Cristo, la fe en Cristo crea la caridad. Y la caridad es la realización de la comunión con Cristo. Así, si estamos unidos a Él somos justos, y no hay otra forma.
Al final, podemos sólo rezar al Señor para que nos ayude a creer. Creer realmente; creer se convierte así en vida, unidad con Cristo, transformación de nuestra vida. Y así, transformados por su amor, por el amor a Dios y al prójimo, podemos ser realmente justos a los ojos de Dios.
Hay personas que son reticentes a San Pablo en cuanto al trato que da a la mujer en alguna de sus cartas, demasiado acorde con la época, donde los judíos oraban dando gracias a Dios por no ser mujer.
Al igual que los niños, la mujer contaba poco, tenía que ser sumisa al marido, no podía leer en las asambleas, no se la tenía en cuenta ni en los recuentos en la sinagoga ni en nada....Recordemos: "Comieron cuatro mil hombres, sin contar mujeres y niños". Mt 6, 38.
Sabemos que los dos textos más polémicos son:
1.-"Las mujeres guarden silencio en la asamblea, no les está permitido hablar, que se muestren sumisas, si quieren alguna explicación que les pregunten a sus maridos en casa....". 1 Cor 14, 34-35.
2.-"La mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta deshonra su cabeza.." "Si una mujer no se cubre con el velo que se corte el cabello....". 1-Cor 11, 5-6.
En cuanto al texto nº 1, según muchos éxegetas los pasajes 34 y 35 no son originales de Pablo. Estos se añadieron después por judeocristianos de la época. Se nota claramente porque leyendo de contínuo hay un cambio brusco ajeno al texto. Es mucho más coherente si se lee el versículo 33 y se sigue con el 36.
Por lo que se refiere al texto nº 2, versículo anterior al nº1, Pablo dice que la mujer "ora y profetiza" en las asambleas cristianas, impensable para los judíos. Pero....¿No es éste el mismo Pablo, que el del texto nº 1?. Pues aquí vemos como él si que las "permite" profetizar.
Otra cuestión es el velo. En la cultura judía no era (ni es) decoroso que la mujer lleve el cabello suelto, esa "provocación" quedaba para las prostitutas. En las primeras comunidades había mujeres judías conversas y no judías y para no herir la suceptibilidad de las primeras, Pablo dictó la norma del velo para todas.
La mujer fue un importantísimo personaje para San Pablo; entre los muchos pasajes que corroboran esto, sólo un apunte:
A las diez mujeres que despide en Rom 16, a alguna la denomina diaconisa o ministro (como él lo era. Col 1, 25.), a Prisca la nombra antes que a su marido colaboradores de él los dos, a Junías la cita nada menos que como "apóstol" y compañera de prisión,......y así a muchas más. En la carta a Filemón, nombra a Apia en el encabezamiento, antes que a la propia comunidad..¡impensable para la época!
Para terminar, su frase mas revolucionaria en favor de la mujer:
"En el Mesías...ya no hay más griego ni judío, esclavo ni libre, varón ni mujer"...Gal 3, 28.
Josefa.G
27-11-08, 21:46:18
Amigo Juan.
Cuando un lee las Sagradas Escrituras no puede olvidar el tiempo, ni las costumbres, ni las tradiciones, todos ellas impuestas por los hombres de entonces (En algunos lugares no ha cambiado casi nada).
A mi San Pablo me fascina, primero por su encuentro con Cristo, se dejó cautivar por el Nazareno, dice que lo ve y que lo siente en sus carnes.
Yo cuando lo medito, veo el fondo del mensaje, a mí siendo mujer me llega¡¡fenomenal!! Pablo hace gala de un gran sentido común.
Un abrazo Josefa
Josefa.G
28-11-08, 09:48:04
Creo amigo Juan, que más amor por la mujer no se puede pedir, y eso que como te comenté ayer vivía en una época en que no teníamos valor. Dice que se nos amen como Cristo amó a su Iglesia, a todos por igual
”San Pablo, que no investigaba en diccionarios, ni mucho menos accedía a internet, pero que sí era un hombre con mucho sentido común escribió a los Efesios: “Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo amó a la Iglesia y se entregó por ella”, “El que ama a su mujer se ama a sí mismo”, “y la mujer, que respete a su marido”, “Hijos, obedeced a vuestros padres en el Señor, porque esto es justo”, una serie de consejos de cómo vivir cristianamente el matrimonio y, en consecuencia la vida familiar, para aquellas personas que años atrás no conocían absolutamente nada a cerca de Cristo”. Juan Alejandro Palacios, L.C.
Un abrazo Josefa
San Pablo nos cuenta cosas de su propio mal, una enfermedad de tipo crónico.
En 2 Cor 12, 7-9, dice s. Pablo: Para que no sea engreído se me dio un aguijón en la carne, un ángel de satanás me abofetea....tres veces le pedí al Señor que me lo quite”.
Sabemos que Pablo entró en Corintio como artesano de Aquila y Priscila cosiendo tiendas, Hechos 18, 3 y que predicaba sin cobrar, no haciendo uso de este derecho. 1 Cor 9, 12.
A causa de esto, aunque trabajaba hasta la extenuación con sus propias manos, se entiende cosiendo tiendas, nunca abandonó lel servicio a sus Iglesias. 1 Cor 4, 12.
Con su grupo pasó muchas calamidades por causas económicas, hambre, desnudez, frío, viviendo como un mendigo. 2 Cor 6, 10.
Pablo debía tener una enfermedad visible, que pudiera ser de la vista. A Los Gálatas les dice: “sabéis que por una enfermedad en mi carne os anuncie el Evangelio por primera vez lo que fue para vosotros una prueba en mi carne no la despreciasteis ni la escupisteis....si hubiese sido posible os hubieseis arrancado los ojos para dármelos” Gál 4, 13.
También a los Gálatas les dice, ved con que grandes letras os escribo de mi propia mano. Gál 6, 11.
Asimismo en su conversión, Pablo aunque tenía los ojos abiertos no veía nada, y después sufrió una ceguera, durante tres días según Hechos 9, 8-9, por lo que le pudieron quedar secuelas.
Sobre su mal y basado también en los textos, también se especula que su enfermedad pudiera ser una epilepsia de lóbulo temporal o algún trastorno nervioso.
La vida de san Pablo es una fuente inagotable de fuerza para nuestras pequeñas miserias y debilidades. Os recomiendo que echeís un vistazo a 2, Cor 11, 16-33, donde Pablo cuenta como un “acceso de locura”, y con una humildad y una tenacidad dignas de encomio, parte de sus tribulaciones,..... Como naufragó tres veces, como fue flagelado, azotado, apedreado,... como escapó descolgándose de un serón muro abajo.... Es la lectura de una aventura ejemplar, aún más conociendo la enfermedad que padecía.
Josefa.G
29-11-08, 23:09:23
Amigo Juan.
Lo que más me llenas del texto que nos invitas a leer y meditar, es su firmeza en la fe, sabe que obra en conciencia, que todo lo hace por amor a las iglesias, está pendiente de los que son sus colaboradores ¿Es que no os amo? Dios lo sabe. Siempre con la confianza y la preocupación en y por todos. Yo creo que en todo momento está fortalecido por el que lo “pescó” ¡¡Vaya si lo hizo en su totalidad y hasta el final!!
Un abrazo Josefa
Josefa.G
13-12-08, 22:11:52
San Pablo nos ayuda a descubrir a Dios, somos su linaje.
San Pablo nos dice, en Dios nos movemos, existimos ...
http://www.fluvium.org/textos/iglesia/igl867.htm
Saludos Josefa
Josefa.G
03-01-09, 15:51:52
Prisión de Pablo en Cesarea Marítima.
Pablo ha dado testimonio de Jesús.
Josefa.G
10-01-09, 21:13:39
Viaje a Roma año 60.
Pablo apeló al tribunal de César y será enviado a Roma.
Saludos.Josefa
Josefa.G
18-01-09, 11:28:50
Viaje a Hispania y martirio en Roma
Saludos Josefa
Josefa.G
31-01-09, 22:51:40
San Pablo no habla de Amor, la mayor de las virtudes, que ella sola basta, en sus múltiples manifestaciones.
Josefa.G
19-02-09, 21:53:58
Sigo con este gran apóstol de Cristo, recorriendo sus cartas y sus viajes.
Espero que nos ayuden en este año dedicado a conocer mejor a San Pablo, apóstol de los gentiles.
Josefa.G
19-02-09, 21:59:18
¡¡Otras aportaciones!!
Josefa.G
23-02-09, 22:28:40
DECALOGO PAULINO CUARESMAL
Javier Leoz
2009
:vela_azul:
I Corintios 15, 26
«El último enemigo en ser destruido será la Muerte».
Lee la Pasión de Jesús. Contémplala en el silencio. ¿Sabes que el Señor murió por Ti? Qué bueno sería que, la Biblia –que tal vez la tienes como adorno en una estantería o recogida en algún armario- cumpliera con su función: Dios quiere decirte algo. El quiere darte VIDA.
II Corintios 5, 20
«Somos, pues, embajadores de Cristo, como si Dios exhortara por medio de nosotros. En nombre de Cristo os suplicamos: ¡reconciliaos con Dios!».
Los pecados nos inmovilizan y nos apartan de Dios. ¿Cuánto hace que no te confiesas? ¿Qué lo haces directamente con Dios? Cuando estás enfermo ¿También te automedicas?
II Corintios 9, 6
«Mirad: el que siembra con mezquindad, cosechará también con mezquindad; el que siembra en abundancia, cosechará también en abundancia».
Un cristiano sin caridad es como un lago sin agua. Procura ayudar a quien tú creas que está necesitado. No te justifiques afirmando “hoy día no hay pobres”. Poder es querer.
II Corintios 11, 30
«Si hay que gloriarse, en mi flaqueza me gloriaré».
Ejercita la humildad. No siempre tienes la razón en todo ni por todo. Mirando a Jesús es cuando comprendemos que somos muy pequeños. ¿Por qué nos hacemos tan grandes?
II Corintios 12, 10
«Por eso me complazco en mis flaquezas, en las injurias, en las necesidades, en las persecuciones y las angustias sufridas por Cristo; pues, cuando estoy débil, entonces es cuando soy fuerte».
No te avergüences de tu fe. Manifiéstala allá donde te encuentres. ¿Qué no es fácil? Mira a la cruz y, en la cruz, encontrarás a uno que tampoco se encontró un camino de rosas en su vida.
Colosenses 3, 2
«Aspirad a las cosas de arriba, no a las de la tierra».
Practica la oración. Hazte con un libro de meditación cristiana. No te limites a repetir oraciones. Al Señor, por si lo has olvidado, también le gusta que le hables de ti, con tus palabras, de lo que ocurre y cómo estás. La naturalidad es esencial en la oración.
Colosenses 3, 9-10
«No os mintáis unos a otros. Despojaos del hombre viejo con sus obras, y revestíos del hombre nuevo, que se va renovando hasta alcanzar un conocimiento perfecto, según la imagen de su Creador».
Haz un examen de conciencia al finalizar la jornada. Piensa un poco en lo acontecido en el trabajo, en la familia, en la fe, en la calle, en las conversaciones. No te acuestes sin resolver pequeñas cuestiones. Vivirás mejor y descansarás placidamente.
Gálatas 6, 14
«En cuanto a mí ¡Dios me libre gloriarme si nos es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por la cual el mundo es para mí un crucificado y yo un crucificado para el mundo!».
Está muy bien el defender la presencia de la cruz en ámbitos educativos u oficiales. Pero ¿La tienes en tu casa? ¿La llevas en tu pecho? ¿Está presente en tu habitación?
Gálatas 2, 20
«Y no vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí; la vida que vivo al presente en la carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios que me amó y se entregó a sí mismo por mí».
Cuida tu fe con delicadeza en esta cuaresma. Los viernes, por Jesús, cumple con la abstinencia de la carne. Participa en la oración del vía-crucis. Si te encuentras con una iglesia abierta, no lo dudes, el Señor te espera dentro. ¡Hazle una visita!
II Timoteo 4, 2
«Proclama la Palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende, amenaza, exhorta con toda paciencia y doctrina».
Acude a la eucaristía diaria y, sobre todo, hazlo puntualmente. ¿No merece un poco de respeto la Palabra de Dios? ¿Cómo vas a saber lo que Dios quiere de Ti, si tal vez porque no te conviene, hasta llegas tarde
Lo comparto.Josefa
jmbeltran
14-03-09, 11:50:22
Hola!
Me encuentro inmerso en la preparación de una revista religiosa, de una hermandad, llamada misericordia. Me gustaría incluir algo referente a San Pablo por encontrarnos en el año Paulino con motivo de su nacimiento. Podría ser este un lugar de encuentro para establecer una serie de enlaces a artículos interesantes, relatos, imágenes, vídeos, etc., sobre dicho tema.
Muchas gracias y un saludo de jose maria
Josefa.G
31-03-09, 10:41:55
Algo más de la vida de San Pablo
http://www.youtube.com/watch?v=I2JxhNYnA4Y
Un saludo a tod@s.
Josefa.G
04-04-09, 22:16:24
Carta a los Romanos, mostrando su profundidad y riqueza.
Un saludo a tod@s. Josefa
Josefa.G
11-05-09, 10:00:58
En la carta a Filemón, San Pablo nos sigue animando incluso en le adversidades de ambos
Richopicho
16-06-09, 17:58:52
Hola, aquí me paseo por estos foros para colaborar con una pequeña aportación del último trabajo realizado en el noviciado. Lo presento este viernes, por lo que está recién salido del horno... Tiene dos partes, la primera hace referencia a la figura de los ángeles "¿Hay ángeles entre nosotros?" ¿tú qué opinas al respecto? Cada cual sabrá... yo lo tengo claro, tal y como afirmo en la opinión personal del escrito. Y la segunda pues cómo también puede verse ese Anunciar, Acompañar y Defender, en la vida del apóstol San Pablo. Rasgos de esta importante figura para los cristianos, se van poco a poco destapando con las pinceladas que recorren su Biografía. Claramente fue una persona que asumió esa vida de Cristo desde el momento clave de su conversión camino a Damasco, hasta el final de sus días.
Un abrazote y espero que, con calma y en clave de oración, lo vayáis leyendo. Este veranito un buen momento para ello aprovechando que estamos en el Año Paulino 2009! =o)
Un abrazote misionero!
richi
P.D. ¡Qué cosa más bonita que poder COMPARTIR en Familia la investigación de estos últimos meses! =o) Espero que os sirva tanto como a mí. Ahora saboreo mucho más cada una de sus epístolas...
Josefa.G
21-06-09, 14:01:47
¡¡Gracias Señor por este año Paulino!!
http://www.youtube.com/watch?v=jIAKYZtrQAs&feature=related
Un abrazo a todos y que sigamos su ejemplo.Josefa
Hola, familia:
Desde el Arzobispado de Sevilla, la Delegación Diocesana de Catequesis nos ofrece unos estupendos materiales sobre San Pablo para descargar: tres catequesis del Papa Benedicto XVI, y dos entregas de catequesis para niños, jóvenes y adultos, sobre la figura de San Pablo:
http://www.catequesis.es//index.php?option=com_remository&Itemid=33&func=select&id=7
Un fuerte abrazo a todos. ;) ;)
mr Emilio
05-08-09, 10:39:50
GRACIAS A TODOS....
me ha sido de mucha utilidad....
Se aprende bastante...
Saludos
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