humbertwelwn
24-03-07, 19:45:33
VIVIR UAN VIDA ÉTICA
MATERIAL DE ILUMINACIÓN
PARA PASCUA JUVENIL 2007
CAPITULO 1
LA REALIDAD ETCA DE LOS JÓVENES DESDE LA POSTMODERNIDAD.
1. - Los jóvenes viven una anemia espiritual y moral.
-Los jóvenes son, ciertamente los más sensibles a los cambios culturales que estamos viviendo.
- Podemos observar en ellos que en ellos hay una mayor incidencia la “Anemia espiritual” y moral que se extiende en nuestra sociedad y como se adhieren con su comportamiento, de modo inconsciente a un mundo insolidario, caracterizado por la búsqueda de la autonomía personal y la obsesión por el bienestar y el placer.
- Los valores morales transmitidos y defendidos por la iglesia aparecen para ellos como una represión de su libertad como una simple ausencia de “ trabas” y no como el poder radicado en la razón y en la voluntad de obrar o no obrar.
- Es una juventud en la que se percibe una fuerte confusión de ideas sobre la moral de la iglesia.. Llena de prejuicios, clichés y sin una formación cristiana sólida.
- si queremos darles un futuro mejor, ayudarlos a que se comprometan con grandes ideales y proponerles actividades que les ayuden a crecer y a colaborar en la construcción de una “Civilización del amor”.
- La juventud de hoy “expresa desea un deseo profundo, si a los jóvenes se les presenta a un Cristo con un verdadero rostro, ellos lo experimentan como una respuesta convincente, y son capaces de acoger el mensaje, incluso si es exigente y marcado por la cruz.
2. - La postmodernidad en los jóvenes.
- La moral de los jóvenes esta condicionada por la cultura y la sociedad actual. Por ello, para comprenderlo hay que comprender primero el cambio sociocultural en el que estamos inmersos.
- La postmodernidad es una especie de palabra mágica de explicarlo todo. Se aplica a la arquitectura, a la historia, al desencanto político, al escepticismo ante los valores, a la juventud guapa y Light, etc.
- La realidad ética de los jóvenes necesita que analicemos también el fenómeno de la postmedernidad, denominación bajo la cual se expresa hoy los rasgos de nuestra sociedad.
- La postmodernidad es una expresión de la conciencia fragmentada, del perspectivismo y sincretismo de las visiones, del desencanto ante la razón. Por ello precisamente supone una interpelación y un desafió a la vida cristiana y a la acción pastoral; Un desafío que dice necesariamente él dialogo y el encuentro.
A. LA POSMODERNIDAD UN ESTILO DE PENSAMIENTO.
-En el encuentro de su pensamiento esta idea de que “ el post de postmoderno indica una despedida de la modernidad, en la medida en que quiere sustraerse a sus lógicas de desarrollo.
- La modernidad es la época de la racionalidad, y la ilustración, de la ciencia y la técnica, del nacionalismo e imperialismo, del dominio del hombre sobre sí mismo y sobre el mundo, con el consiguiente abandono de la naturaleza y de Dios. La Postmodernidad pone en crisis todo esto.
- a) Una actitud vital.
- La Postmodernidad no es solo pensamiento intelectual; es también una actitud vital. Esto se percibe enseguida en los jóvenes: en el exhibionismo de su cuerpo, en sus atuendos, en su música, en las revistas que leen, los bares y discotecas que frecuentan, en los filmes o programas de televisión que prefieren.
- Para el joven actual solo existe el momento presente; y en ese momento atomizado todo es posible aunque nada tenga sentido.
B. DESCONCIERTO MORAL DE LOS JÓVENES.
Es cierto que más que nunca, los jóvenes se mueven en la incertidumbre y en la inseguridad; se mueven en un laberinto de experiencias, en ir y venir, hacer y pasar, sin sentido y salida. Crece entonces el desconcierto; se desvanecen las utopías, los ideales, los horizontes; y aflora una actitud de desencanto que marca toda su existencia. No hay razones para obrar y orientar la vida. La incertidumbre y el desconcierto vital se plasman en un alarmante desarme ético: no existen normas ni culpa.
a) RASGOS QUE REFLEJAN EL ROSTRO MORAL DE LOS JÓVENES:
Es decir dentro de la perspectiva ética, los jóvenes no solo sufren la crisis, sino también la hacen e impulsan. Y esto, a través de las necesidades que sienten, de las instancias que proponen, de las costumbres que establecen, de los valores que viven, de las actitudes y estilo de vida que adoptan, de los ideales que proyectan.
b) EN NOMBRE DE LA LIBERTAD: AUTOEXPRESION Y FRUICIÓN.
- Frente a la moral del bien parece que se extiende la moral de la diversión, del disfrute del momento presente, de la fruición. En el pensamiento posmoderno, la razón se torna no en un instrumento objetivo, sino fruitivo. Y esto supone un cambio de actitud general: cambiar la orientación productiva y utilería por el goce de la vida en si misma.
- En nombre de este auto expresión integral, piden los jóvenes que no se les impongan normas de ningún tipo, que no se les impida disfrutar de la vida o llegar a todo tipo de experiencias.
- En el fondo cuando los jóvenes dicen que “ no se les impongan normas de ningún tipo”, están rechazando un tipo de moral: una moral impositiva y autoritaria, basada en la obligatoriedad de la ley. En la actualidad la mayoría de los jóvenes piden al menos ver su racionalidad, una moral de imperativos negativos ( no hagas, no digas, no pienses. El problema no es de normas sino de valores.
c) EXPERIMENTAR Y VIVIR LA VIDA.
- Los jóvenes de hoy no les importa la tensión sino el juego, el pasatiempo, la diversión, mas que la responsabilidad; el placer, mas que la autenticidad; la dispersión, mas que la preocupación del futuro; el disfrute del momento presente, mas que la coherencia, la experiencia. El problema esta en los criterios morales en donde los jóvenes juzgan y valoran su vida y comportamientos. Cuanto hemos dicho en un índice que los criterios morales “convencionales” del pasado han sido sustituidos radicalmente.
d) PERMISIVIDAD.
- En realidad el permisivismo es simplemente la repercusión del pluralismo social. La sociedad actual es permisiva y tolerante, ante todo por ser una sociedad pluralista. Necesariamente de ideas y opciones, de mentalidad y estilo de vida desencadena la tolerancia, y esta, la permisividad social. Este se desborda en el terreno sexual. Los jóvenes de hoy plasman sus ideas y comportamientos de forma “libre” en torno a la sexualidad, el matrimonio, a la familia, a encontrado una acogida rápida en la cultura actual. Pastoralmente nos encontramos con la dificultad continua de ayudar a valorar éticamente estos comportamientos.
e) LOS JÓVENES SE SIENTEN NO CULPABLES.
- Muchos jóvenes declaran ingenuamente o casi nunca se arrepienten de algo que hayan hecho. Muchos jóvenes declaran que no se sienten culpables; hechan la culpa a la sociedad, a las estructuras o al Estado. O reconocen burlonamente con cinismo dice: no es pecado, o a lo sumo les avergüenza la envidia, pero nunca la lujuria o la pereza.
C) INTERROGANTES, PROBLEMAS Y RETOS.
Es la conexión directa con las actitudes vitales que impulsa el talante postmoderno. En efecto, la presente crisis cultural llega a toda la vida social. Abarca y engloba ideas, costumbres y valores.
a) EL ABANDONO DE LOS JÓVENES.
- Nunca como hoy advierten los jóvenes la soledad frente a un mundo que exalta modelos seductores que no realizan, que no logran dar sentido a la vida. Sufren la mayoría de las veces un enorme vacío interior, que intentan colmar con el sexo, o con la droga, con el placer o la huida; y a veces, lanzándose por el infierno de la violencia y la delincuencia. Pero ni el placer, ni el consumo, ni el agarrarse a disfrutar el momento presente, satisfacen aspiraciones y necesidades. Y la insatisfacción lleva a la desilusión y al desencanto, a una rebelión impotente contra el proceso de deshumanización instalado en la cultura actual.
- Algunos jóvenes que no han sufrido la dureza de sus padres, que los han colmado de
Todo “ para que no les falte nada”. No han tenido que buscar, les ha bastado pedir. Sin embargo, en esta vida fácil en que tienen todo, sufren una penuria humana y espiritual muy grande. Y se encuentran vacíos y sin razones para luchar, sufrí y vivir. Escepticismo, consumismo, hedonismo son el caldo del cultivo de este abandono.
MANIFESTACIONES DEL ABANDONO.
- Son muchas las manifestaciones del abandono. No hay que pensar simplemente en la violencia, delincuencia o droga. Hay que pensar también en la búsqueda de intimidad y cobijo en el pequeño grupo de iguales, en la centralidad que ocupa la relación y el lenguaje del cuerpo en la comunicación en las tardes enteras que se consumen en el ciber, en algún café, plaza comercial, casa de alguno de los amigos o en las discotecas (antros.
b) LA PROVOCACIÓN DE UNA SOCIEDAD PLURALISTA.
- Como se ha dicho anteriormente, la situación actual es muy diferente. La cultura es pluralista. Las propuestas son muchas, muy diferenciadas, incluso contradictorias. El joven, mas que la aceptación esta llamado a la confrontación; a valorar la validez de cada una de ellas para su vida. A su asentamiento tiene que preceder una valoración critica, un razonamiento atento, sino quiere adherirse a aspectos parciales e incompatibles entre sí.
C) MODELOS DE REFERENCIA.
- Entre los múltiples modelos parece que prevalecen estos tres:
El hombre económico.
• El hombre consumidor.
• Y el hombre hedonista.
El hombre de la sociedad industrializada pensó alcanzar el gran sueño del paraíso en la tierra mediante la producción ilimitada de bienes. Producir, consumir y gozar colmaría todas las necesidades humana. Es decir se cifran el progreso y la felicidad humana. Los jóvenes se inscriben en un horizonte más amplio: un marco social que no ofrece modelos de referencia capaces de dar y significado a la vida y a los valores fundamentales: amor, justicia, solidaridad, libertad, desarrollo, paz, etc.
CAPITULO II
II. LA PRESENCIA DE DIOS EN EL CAMINAR Y EN LA VIDA DE LOS JÓVENES
Dios se manifiesta y se da a conocer en la creación, obra maravillosa de su amor. El campo, el mar y los ríos, las estrellas, las montañas y la llanura, las islas del Caribe y las selvas del Amazonas, el amanecer y el atardecer, los bosques nativos, las minas, el desierto constituyen para muchos jóvenes mexicanos y latinoamericanos el lugar para su primera experiencia de Dios. En contacto con la naturaleza, descubren su presencia, se sienten parte del misterio del universo y de la existencia y llegan a verlo en la mano del alfarero que creó al hombre y a la mujer a su imagen y semejanza. En cada persona humana la obra más perfecta de la creación, descubren una revelación y un signo de amor del Dios de la vida.
1. El Dios de la Vida quiere a los jóvenes.
El Dios de la vida que ha creado todas las cosas y acompaña a todas sus criaturas a lo largo de su existencia, ha tenido la iniciativa de hacerse presente en el caminar y en la vida de los jóvenes. No quiere dejarlos solos, especialmente en las situaciones más difíciles o cuando creen que están más alejados. Precisamente en esos momentos, su presencia se hace más visible y cercana.
El relato bíblico de Jacob lo asegura. Escapando de su hermano Esaú y volviendo a su tierra en busca de nuevas posibilidades para rehacer y realizar su vida, tuvo un sueño que lo transformó y lo hizo un hombre nuevo, convencido de la presencia y de la cercanía de Dios en su camino. Sus palabras a Jacob son las que vuelve a repetir hoy a los jóvenes: "Estoy contigo. Te protegeré a donde vayas. No te abandonaré". Son las palabras que hacen reconocer a Jacob que "realmente Yahvé está en este lugar y yo no lo sabía".
Es un Dios vivo y verdadero que se juega por la vida, actúa contra todo lo que la amenaza o la destruye y llama a optar siempre por ella: "Te he ofrecido en este día la vida o la muerte, la bendición o la maldición... Elige la vida, para que vivas tú y tu descendencia, amando a Yahvé, escuchando su voz y uniéndote a él, pues en eso está tu vida y la duración de tus días".
La opción de Dios por los jóvenes se ubica dentro de su opción por los pobres. La falta de libertad, la fragmentariedad de la vida, la falta de educación y de atención a las necesidades fundamentales a que se ven enfrentados muchos jóvenes latinoamericanos y mexicanos en particular, como víctimas del pecado social de un sistema que los considera objetos en un mundo mercantil, son también signos de la pobreza de un pueblo aplastado por un modelo económico injusto y opresor. Como los pobres, muchos jóvenes sufren en carne propia la exclusión social y las consecuencias de la creciente brecha entre ricos y pobres. La experiencia del éxodo muestra que Yahvé escucha el clamor de su pueblo y está dispuesto a hacerse presente para salvarlo de la esclavitud de Egipto y hacerla protagonista de su propia liberación. El Dios de la vida quiere que los jóvenes y los pobres sean hoy los nuevos actores de la historia y una fuerza para la liberación de América Latina y México.
2. El Dios de la Vida llama a los jóvenes al protagonismo.
Esta presencia de Dios en el caminar y en la vida de los jóvenes es un llamado para que sean protagonistas de su plan de salvación, para que descubran su identidad de hijos de Dios y respondan comprometiéndose con el proyecto que tiene para su pueblo. Así, podrán ir construyendo sus vidas junto con las de todos los demás llamados a caminar hacia el cumplimiento de la promesa. No se trata de un protagonismo triunfalista sino de servicio a la vida, (y una vida ética) como don de Dios, al amor, a la misericordia, a la solidaridad, a la justicia, a la paz.
Los jóvenes llamados por Dios para ser protagonistas de momentos importantes de la historia de la salvación, vivieron en una sociedad que les daba poca participación, donde les era muy difícil expresarse y ser escuchados: "si eres joven habla sólo cuando seas necesario". Generalmente, no eran considerados más que la mano de obra casi siempre gratuita al servicio de sus padres o del estado y muchos de ellos fueron víctimas de los conflictos y de las guerras entre naciones vecinas: "Escuchen pueblos todos y contemplen mi dolor: mis jóvenes han sido llevados cautivos...ya no se escuchan sus canciones juveniles"
Sin embargo, fueron capaces de responder y cumplir la misión que se les confiaba.
Los jóvenes que Dios llama hoy a ser protagonistas de las luchas de su pueblo, tampoco escapan a los problemas y sufrimientos del mismo pueblo al que quieren ayudar a liberar. Sus actitudes de valentía, fidelidad, lucidez, amor y generosidad se entremezclan muchas veces con actitudes de miedo, traición, duda, egoísmo, tentación de abandono y postergación. Sin embargo, el Dios de la Vida sigue llamando...
"Numerosos jóvenes de hoy desean ser protagonistas de la evangelización y artífices de la renovación social... Hay que orientar sus cualidades y su capacidad creativa hacia el objetivo más elevado que puede atraerlos y entusiasmarlos: el bien de la sociedad, la solidaridad con todos los hermanos, la difusión del ideal evangélico de vida (vida ética) y de compromiso concreto en bien del prójimo y la participación en los esfuerzos de la Iglesia para favorecer la construcción de un mundo mejor".
3. El Dios de la Vida cuenta con los jóvenes para su Plan de Salvación.
Un breve recorrido por la historia de la salvación, permite ver cómo Dios contó con los jóvenes para ir construyendo su pueblo y para que colaboraran con él en su acción liberadora.
Isaac, el hijo de la Promesa tuvo que pasar por la prueba de confiar plenamente en su padre Abraham hasta dejar la propia vida en sus manos. Yahvé recompensó su fe y su disponibilidad y por él y por sus descendientes la promesa se siguió haciendo realidad hasta su pleno cumplimiento.
Moisés, perseguido desde su nacimiento, fue llamado por Dios para ponerse al frente del pueblo de Israel en su salida de Egipto y en su marcha por el desierto hacia la Tierra Prometida. Su valor y su compromiso con la liberación de su pueblo no hicieron desaparecer sus miedos y sus crisis para responder a ese llamado, pero el encuentro personal con él junto a la zarza ardiente le transformó la vida y lo convirtió en un líder valiente y decidido.
Josué. Para suceder a Moisés, Dios eligió al joven Josué y lo puso al frente de su pueblo para que lo condujera en el momento decisivo de la entrada a la Tierra prometida.
Llamó a Samuel desde muy joven para confiarle su misión. Al comienzo, no le fue fácil interpretar con claridad el origen del llamado, pero la actitud orientadora del anciano Elí, le ayudó luego a descubrir su voz y a disponerse para responder con docilidad: "habla, Señor que tu siervo escucha".
David fue ungido como rey, por Samuel, después de haber sido olvidado y no tenido en cuenta entre sus hermanos por ser joven y estar cuidando las ovejas.
En la lucha con Goliat, Dios mostró cómo protege la vida de los jóvenes cuando son capaces de arriesgarla por la defensa de su pueblo. A los ojos humanos, la victoria de David fue la victoria del débil frente al poderoso; pero en la mirada de Dios, fue la victoria de quien puso en él su confianza, de quien tomó en serio el compromiso de servicio por encima del poder de los ídolos y de las armas. Elegido por Dios, su vida no escapó a la condición de pecador como no escapan tampoco a las tentaciones los jóvenes protagonistas elegidos por Dios en el mundo de hoy.
Cuando la monarquía cayó en decadencia, eligió como rey a Josías, un joven de apenas 18 años, y le encomendó la tarea de emprender con coraje y valentía una audaz reforma de la organización social y de la vida religiosa que llevara al pueblo a volver "con todo el corazón, con toda el alma y con todas las fuerzas" al cumplimiento de la ley de Yahvé y a las exigencias de la Alianza".
En plena edad juvenil, llamó a Jeremías a una difícil misión profética que tuvo que asumir con la incertidumbre de actuar en una situación de violencia e injusticia social y con el miedo propio de la responsabilidad que se le había confiado. La cumplió con muchas dificultades y los problemas pusieron a prueba su perseverancia. Nunca se alejó del pueblo y se sintió partícipe de su dolor y de su situación de crisis. Sufrió profundamente al darse cuenta de que su presencia y su palabra creaban contiendas en todo el país. No siempre entendió la razón de su sufrimiento, dudó en medio de su soledad y hasta llegó a pensar en rebelarse contra Dios. Pero la crisis no lo desanimó sino que, por el contrario, lo hizo crecer en su capacidad de optar con libertad por el proyecto de Yahvé, y de estar disponible como el jarro moldeado por el alfarero.
En la historia de Rut, la joven mujer extranjera, mostró cómo Dios premia a quienes abandonan todo por seguir al pobre y al necesitado ya quienes luchan a favor de la dignidad y del derecho de todos a la tierra y a la descendencia.
Cuando su pueblo estuvo sometido a la dominación de reinos extranjeros, eligió a mujeres jóvenes, generosas, decididas y llenas de confianza en él, para conducirlo a la liberación y reavivar su fe en el cumplimiento definitivo de la promesa. Dejando de lado sus comodidades y su vida tranquila superando la desconfianza, la apatía y la falta de fe de sus compatriotas, Judith asumió la defensa de su pueblo, hasta enfrentar y vencer a Holofernes.
Elegida providencialmente para ser reina, Esther no se olvidó de su pueblo, tuvo valor para tomar decisiones difíciles y defenderlo en momentos importantes y fue capaz de pedir "la vida para mí y para mi pueblo" cuando el rey le ofreció hasta la mitad de su reino.
Con la confianza puesta en el Dios de la Vida que los "resucitará para una vida eterna", los siete jóvenes hermanos macabeos -animados por su madre¬ enfrentaron la tortura y la muerte por luchar contra las imposiciones de la cultura dominante y por defender hasta el final los valores y las tradiciones de su pueblo.
4. Dios conduce a su Pueblo a la liberación a través de la Pascua Judía.
A. La Pascua de los Pastores semitas.
Ante todo hay que comenzar por aclarar que la Pascua es una fiesta muy antigua que celebraban los pastores seminómadas en el Antiguo Medio Oriente.
La realizaban durante la noche con ocasión de la primera "luna llena" de la primavera, antes de salir con el rebaño para los nuevos pastizales.
No tiene nada de extraño, pues que se hiciera en la casa y que fuera el padre de familia quien la presidía, ya que no existía entonces ni santuario, ni altar, ni sacerdote. Por la misma razón, la víctima se asaba toda entera sin que se separara nada para ofrecer a Dios.
El hecho de que se trate originalmente de una fiesta de pastores explica por qué el rito central de la Pascua estaba constituido por el sacrificio de un cordero o un cabrito de apenas un año, probablemente primogénito.
También se entiende así el que lo hicieran en la noche en que había más luz, durante la luna llena, y estando preparados para el viaje.
Los otros aspectos de la fiesta eran:
El ritual de la sangre del animal que había sido sacrificado y con la cual se marcaba el dintel y las jambas de la puerta de la casa o de la tienda donde se comía la pascua. El significado de este rito era, como lo anota Ex 12,13-23, preservar las casas y sus habitaciones del mal, llamado allí "el Exterminador", sobre todo a lo largo del viaje en el que tantos peligros amenazaban.
La prohibición de quebrarle los huesos (Ex 12, 46), lo cual de por sí alude al modo de vida del campo en el que los animales no son cocidos sino asados, ya lo que se añadió posiblemente la creencia de una revivificación a partir de los huesos intactos.
En fin, la destinación de toda la carne a una comida sagrada (Ex 12,8-10) para obtener la ayuda de su Dios y la fecundidad del rebaño.
La Pascua, por tanto, es anterior al judaísmo y al cristianismo, pero está en línea de continuidad, y desde el principio está caracterizada por la fiesta de la libertad.
En seguida veremos cómo se fue desarrollando, cambiando y llenando de nuevos significados la pascua, debido a los acontecimientos en que el hombre experimentó la salvación de Dios: la liberación de Egipto, para Israel, y la Resurrección de Jesús de entre los muertos, para la Iglesia.
B. La Pascua judía.
Antes de surgir a la historia como pueblo, con identidad y con nombre, Israel no era sino un puño de tribus de condición baja, descendientes de grandes figuras patriarcales como Abraham, Isaac y Jacob, que procedían de los pueblos semitas de la Mesopotamia que se establecieron temporalmente en Caná, la actual Palestina, y que terminaron por bajar hasta Egipto para encontrar trabajo con que sobrevivir.
Es en esta situación de esclavitud donde Israel conoció a Yahvé su Dios, precisamente con ocasión de la celebración de una fiesta de la pascua, lo descubrió como un Dios liberador, que no quiere la esclavitud de los hombres sino su libertad, que aborrece a los déspotas y que crea pueblos nuevos hechos de hombres libres y creyentes.
Actualmente los judíos celebran juntas dos fiestas: la de la Pascua y la de los Ázimos (Ex 12,23-27.39; Dt 16,1-6) porque las dos están relacionadas con la salida de Egipto.
Esta relación se hace clara con la combinación que nos hace el relato del Éxodo sobre el ritual de las dos fiestas, y donde se presenta el rito de la sangre como la conmemoración de que Dios había librado a los israelitas de la "Décima plaga": la muerte de los primogénitos.
Lo primero que hay que decir es que originalmente Pascua y Ázimos eran dos fiestas diferentes. Aquella de pastores y esta de campesinos. En segundo lugar, que la muerte de los primogénitos de Egipto -tanto hombres como animales- coincidió con la celebración de la Pascua y fue de hecho lo que permitió a los israelitas salir de Egipto.
Fue así como la fiesta de los pastores se convirtió en una fiesta que recordaba un hecho histórico: el del nacimiento de Israel como un pueblo libre.
Cambió también el significado del nombre de la Pascua, que fue interpretado, desde entonces, como Yahvé "que salta", "evita", "protege" las casas de los israelitas marcadas con la sangre de la víctima pascua!. (Ex 12,23.27.13).
El recuerdo histórico que transmite este relato puede, finalmente, expresarse así:
"En una cierta primavera, en el momento en que los israelitas celebraban la fiesta de la Pascua, hubo una intervención fantástica de Yahvé que se conoce como la liberación de la esclavitud de Egipto". Dios hirió con una plaga a los primogénitos de los egipcios, sin que ellos fueran dañados, precisamente a causa del sacrificio pascual, y esa misma noche salieron de Egipto".
Así se inició la historia de Israel como pueblo elegido de Dios y continuó con su asentamiento en Canaán, la tierra que Dios había prometido dar en herencia a los patriarcas. Allí tomaron de los habitantes la fiesta de los Ázimos, y como las dos se celebraban en primavera se sirvieron de ellas para conmemorar la liberación de Israel de las manos del Faraón de Egipto por parte de Yahvé.
5. Dios defiende la vida moral de su Pueblo.
Historia de la Casta Susana (Daniel 13, 1-64).
Vivía en Babilonia un hombre llamado Joaquín. Se había casado con una mujer llamada Susana, hija de Jilquías, muy bella y temerosa de Dios; sus padres eran justos y habían educado a su hija según la Ley de Moisés. Joaquín era muy rico. Tenía un jardín junto a su casa y los judíos acudían a donde él porque gozaba de gran estima entre todos. Aquel año habían nombrados jueces dos ancianos escogidos entre el pueblo. En ellos se verificó lo que dijo el Señor: "La corrupción ha salido de Babilonia, de los ancianos que hacían de jueces y que parecían guiar al pueblo". Estos dos ancianos venían a menudo a casa de Joaquín, y todos los que tenían algún pleito se dirigían a ellos.
Cuando a medio día ya todo el mundo se había retirado, Susana iba a pasear por el jardín de su marido. Los dos ancianos que la veían ir a pasear todos los días, empezaron a desearla. Perdieron la cabeza, dejando de mirar al Cielo y olvidando sus justos juicios.
Los dos estaban apasionados de ella, pero sin manifestarse el uno al otro su pasión porque tenían vergüenza de descubrir el deseo de pecar con ella y trataban afanosamente de verla todos los días. Un día, después de decirse mutuamente: "Vamos a casa porque es hora de comer", salieron y se fueron cada uno por su lado. Pero ambos volvieron sobre sus pasos y se encontraron de nuevo en el mismo sitio. Entonces se preguntaron el uno al otro el motivo, se confesaron su pasión y decidieron buscar el momento en que pudieran sorprender a Susana a solas.
Mientras estaban esperando la ocasión favorable, Susana entró un día en el jardín, como los días anteriores, acompañada de las sirvientas jóvenes, y como hacía calor, quiso bañarse en el jardín. Allí no había nadie excepto sólo los dos ancianos que estaban espiando escondidos. Susana dijo a sus criadas: 'Tráiganme jabón y perfume y cierren las puertas del jardín para poder bañarme". Ellas obedecieron, cerraron las puertas del jardín y salieron por la puerta lateral para traer lo que Susana había pedido. No sabían que los ancianos estaban espiando escondidos.
En cuanto salieron las sirvientas, los dos ancianos se levantaron y fueron corriendo donde ella. Y le dijeron: "Las puertas del jardín están cerradas y nadie nos ve. Nosotros estamos llenos de pasión por ti; consiente entrégate a nosotros. Si no lo haces, juraremos que un joven estaba contigo y que por eso habías despedido a tus criadas".
Susana exclamó gimiendo:
"Me encuentro sitiada por todos lados. Si consiento, es como morir; si no consiento, no me libraré de las manos de ustedes. Pero prefiero caer en manos de ustedes, antes que pecar delante del Señor".
Y Susana se puso a gritar muy fuertemente. Los dos ancianos gritaron también contra ella, y uno de ellos corrió a abrir las puertas del jardín. Al oír estos gritos en el jardín, las gentes de la casa se precipitaron por la puerta lateral para ver qué pasaba. Y cuando los ancianos contaron su historia, los sirvientes se sintieron muy avergonzados, porque jamás se había dicho de Susana cosa semejante.
A la mañana siguiente, cuando el pueblo se reunió en casa de Joaquín, su marido, llegaron allá los dos ancianos, llenos de pensamientos perversos contra Susana, para hacerla condenar a muerte. Y dijeron en presencia del pueblo: "Manden a buscar a Susana, hija de Jilquías, la esposa de Joaquín".
La mandaron a buscar. Y ella compareció acompañada de sus padres, de sus hijos de todos sus parientes. Susana era muy fina y de gran belleza. Tenía puesto el velo, pero aquellos miserables ordenaron quitárselo para saciarse de su hermosura. Todos los suyos lloraban, y también todos los que la veían.
Los dos ancianos, levantándose en medio del pueblo, pusieron las manos sobre la cabeza de Susana. Ella llorando levantó los ojos al Cielo, porque su corazón tenía puesta su confianza en el Señor.
Los ancianos dijeron: "Mientras nosotros paseábamos solos por el jardín, entró ésta con dos criadas. Cerró las puertas y despidió a las criadas. Entonces se le acercó un joven que estaba escondido y pecó con ella. Nosotros, que estábamos en un rincón del jardín, al ver esta maldad, fuimos corriendo hacia ellos. Los sorprendimos juntos, pero a él no lo pudimos atrapar porque era más fuerte que nosotros y, abriendo la puerta se escapó. Entonces la apresamos y le preguntamos quien era ese joven y no quiso decirlo. Somos testigos de todo esto".
La asamblea les creyó, ya que eran ancianos y jueces del pueblo, y la condenaron a muerte.
Entonces Susana exclamó con voz fuerte: "Oh Dios eterno, que conoces los secretos, que todo lo sabes antes que suceda, tu sabes que estos me han levantado un falso testimonio. Mira que vaya morir sin haber hecho nada de lo que su maldad ha planeado contra mí".
El Señor escuchó su voz y cuando la llevaban a la muerte, Dios despertó el santo espíritu de un jovencito llamado Daniel, que se puso a gritar: "Yo soy inocente de la muerte de esta mujer". Todo el pueblo se volvió a él y le dijo: ¿Qué significa todo esto que has dicho?
El, de pie en medio de ellos, respondió: "¿Tan torpes son, hijos de Israel, que condenan sin averiguar y sin evidencias a una mujer hija de nuestro pueblo? Vuelvan al tribunal, porque el testimonio que estos han levantado contra ella es falso.
Todo el pueblo se apuró en volver allá y los ancianos dijeron a Daniel: "Ven a sentarte con nosotros y dinos lo que piensas, ya que Dios te ha dado la sabiduría de los ancianos".
Daniel les dijo entonces: "Sepárenlos lejos a uno del otro y yo los interrogaré". Una vez que los separaron, Daniel llamó a uno de ellos y le dijo: Envejecido en la maldad, ahora vas a pagar los crímenes de tu vida pasada. Tú dictabas sentencias injustas, condenabas a inocentes y absolvías a los culpables, cuando el Señor ha dicho: "No harás morir al inocente justo" Así, pues, si tú lo has visto, dinos debajo de qué árbol los viste entretenerse juntos". Respondió él: "Bajo una acacia.
Y Daniel contestó: "Verdaderamente te has condenado con esa mentira, pues ya el ángel del Señor ha recibido de él la sentencia y viene a partirte por la mitad.
Después que despidió a éste, Daniel mandó traer al otro y le dijo: "Raza de Canaán, no de Judá; la hermosura te ha pervertido y la pasión corrompió tu corazón. Así trataban a las mujeres de Israel, y ellas por miedo condescendían con ustedes. Pero una hija de Judá no soportó la maldad de ustedes. Dime ahora debajo de qué árbol los sorprendiste juntos". El respondió: "Bajo una encina".
Dijo Daniel: Tú también has mentido, para mal tuyo: el ángel del Señor ya está esperando, espada en mano, para partirte por la mitad y acabar con ustedes.
Entonces toda la asamblea exclamó en alta voz bendiciendo a Dios, que salva a los que esperan en él. Luego se levantaron contra los dos ancianos que Daniel convenció de falso testimonio por sus propias declaraciones, les dieron muerte para cumplir la Ley de Moisés y ese día se salvó una vida inocente.
Jilquías y su esposa dieron gracias a Dios por su hija Susana, lo mismo que su marido y todos sus parientes, por el hecho de que nada indigno se había hallado en ella. Y desde aquel día en adelante, el joven Daniel fue grande a los ojos del pueblo.
Reflexión: El capítulo 13 presenta a Daniel como héroe, pero al leerlo con atención, reconocemos también el heroísmo de Susana, quien elige el riesgo de morir antes que pecar. En su oración pide la justicia de Dios, quien inspira a Daniel para que actúe con sabiduría y la apoye.
Oración:
"Señor, quiero recurrir a ti siempre que necesite tomar una opción entre varias alternativas. Confío en tu luz para discernir tu voluntad.
Ante mis debilidades y tentaciones, quiero buscarte siempre. Sé que me harás fuerte y no me dejarás caer.
Al enfrentar una injusticia, toca mi corazón. Concédeme ser siempre instrumento de tu amor.
Dame, Señor, el instinto de la oración para vivir cerca de ti, fuente de energía y sabiduría. Así, con tu ayuda podré enfrentar los pequeños y grandes riesgos de mi vida".
CAPITULO III
JESUS JOVEN ENTRE LOS ADOLESCENTES Y LOS JOVENES
Dios se hizo hombre, encarnándose en la persona de Jesús, “Emmanuel, Dios con nosotros”.
o No hay amor más grande que el que da la vida por sus amigos* (Jn.15, 13)
En Jesús, Dios se hace Joven y presenta la nueva humanidad.
o He venido para que tengan vida y la tengan en abundancia* (Jn. 10, 10) Jesús, en su persona humana ha recorrido todas las etapas de la vida, niñez, adolescencia, juventud y edad adulta, y se revela como el camino, la verdad y la vida. (lo que nos muestra que Jesús antes de ser Dios fue humano)
- Al nacer asumió la condición de niño pobre y sometido a sus padres, el mismo es quien quiere la vida y la quiere en abundancia.
- A los 12 años sube con sus padres al templo de Jerusalén, en donde es el momento en donde reconoce que ha comenzado el trabajo que el Padre le ha confiado.
- Su juventud, la pasa en Nazareth, viviendo como cualquier joven de su época, creciendo en sabiduría, edad y gracia, delante de Dios y de los hombres. Con amigos y un Trabajo en un Oficio.
- En su proceso de maduración, tuvo que discernir lo que Dios quería de Él, y definir su proyecto de vida. (como todo humano)
• “Tú eres mi Hijo, el Amado, Tú eres mi elegido”
• Recibe al Espíritu Santo, y se dedica mas plenamente a la acción salvadora, siguiendo las aspiraciones del Espíritu que en habita.
• Fue tentado (por la vida fácil, prestigio, poder), pero se mantuvo fiel al proyecto de vida que había asumido.
Jesús anuncia el Reino de Dios
• Hoy se cumplen las profecías. (Lo anuncia en la Sinagoga de Nazareth)
• El Reino es el Gran Proyecto de Dios. (Su gran ilusión)
• La gran profecía de Dios, se ve revelada en Jesús en su acción Salvadora.
• Es un Reino de Justicia, Libertad, Alegría y Paz, para que por Cristo, seamos libres y se funda el Triunfo del Resucitado.
• No podemos separar el Reino de Dios, con Jesús, ya que el Reino se personifica.
• El reino es una actitud, practica, vida, que se vive con los principios de la moral y ética cristianos.
• Para entrar en el Reino es necesario Amar a Dios, convertirse y nacer de nuevo.
• Hay que buscar primero el Reino de Dios y su justicia, y todo lo demás se dará por añadidura.
LA PASCUA DE CRISTO / CRISTIANA
• La Resurrección – Símbolo de liberación, esperanza hacia el presente de la interpretación salvadora definitiva de Dios.
• La Pascua se constituyó para los judíos, símbolo de liberación, y evoluciono para no ser solamente el recuerdo de la salida de Egipto, sino, la esperanza hacia la intervención salvadora de Cristo, a través del triduo pascual.
• La Crucifixión que se llevo a cabo al mismo tiempo que era el Sacrificio del Cordero Pascual en el Templo. Jesús es El Cordero de Dios que quita el Pecado del Mundo.
• La Eucaristía es la Pascua del Señor
Cristo es la victima pascual lo que significa que cada creyente tiene que morir al pecado y resucitar a una nueva vida.
• En la Eucaristía celebramos a Jesús, vencedor de la muerte.
Dios sigue llamando a los jóvenes para dar sentido a sus vidas.
“Nosotros, adolescentes y jóvenes de México somos los hombres y mujeres del futuro”
CAPITULO IV
OPCION PREFERENCIAL POR LOS JÓVENES.
La misión de los adolescentes y los jóvenes en la actualidad, es prepararse para ser hombres y mujeres del futuro, para que contribuyan a lograr un desarrollo de la sociedad cada vez mas humano y cristiano.
Es por ello que la Iglesia Católica ha optado por hacerlos parte importante en ella, debido a:
Jóvenes viven en crisis espirituales y culturales.
Necesidad de estimular a jóvenes para que con creatividad y decisión vivan el Evangelio.
Jóvenes son la esperanza para el futuro.
Alejamiento y desconfianza por parte de jóvenes hacia la religión
Por ello la Iglesia en 5 documentos, ha tomado prioridad por los jóvenes, y en cada uno tiene puntos clave para la juventud:
1. El mensaje del Concilio Vaticano II a los jóvenes:
Que toma preferencia porque son los continuadores de la obra salvadora para el porvenir. La Iglesia se muestra preocupada porque la sociedad se constituya en base a los valores, para que siga expandiendo el tesoro de la fe (que es la fuerza para no ceder a las tentaciones del demonio.
“La Iglesia os mira con confianza y amor. Miradla y veréis en ella el rostro de Cristo”
2. Situación de la juventud según el Documento de Medellín Colombia.
La juventud la presenta como la fuerza para mover barreras de la sociedad, siendo portadora de valores e ideas nuevas presentadas con dinamismo, siempre abiertos a la fraternidad y la comunidad mas unida, pero al mismo tiempo, vive en crisis (por falta de dialogo entre jóvenes y adultos) y una exagerada indiferencia religiosa.
3. Situación de la juventud según Santo Domingo.
La familia es la base para la juventud, pero se enfrentan a problemas de marginación social (alcoholismo, drogadicción, pandillerismo, etc.) que degeneran los ideales de la juventud.
Pero por otra parte, los jóvenes reaccionan y buscan cambiar su realidad, renovar estructuras, hay mayor cantidad de jóvenes que buscan grupos juveniles eclesiales para orar y realizar servicios apostólicos en su comunidad.
Buscan tener proyectos de vida personal y comunitario que de sentido a sus vidas.
Este documento busca formar una pastoral juvenil con acompañamiento de pastores.
Atender a jóvenes desde la realidad en que viven, para que cada joven descubra su vocación basada en el servicio a los demas.
Capacitacion permanente de jóvenes lideres que estén al frente de diversos grupos.
Dinamizar espiritualidad entre fe y vida, y se comprometa a través de:
Ver, juzgar, actuar, revisar y celebrar.
El JOVEN NO SE DEBE FORMAR, SINO EDUCAR.
Solo Cristo hace libre al joven, se debe descubrir encontrándose con él. Se deben sentir Iglesia, experimentándola como lugar de comunión y participación.
1) NECESIDAD LATENTE: QUE CADA GRUPO JUVENIL RESPONDA A NECESIDAD DE SUS INTEGRANTES.
4. Situación de la juventud según el documento de Puebla.
La base de cualquier estructura es la familia, de allí parte para renovar estructuras, y ser incorfomistas para manipular su energía, y asi hacer Iglesia y dinamizar el cuerpo social.
5. Situación de la juventud según la Conferencia del Episcopado Mexicano para el Jubileo del año 2000.
La juventud es el futuro de la sociedad, por ello constituye un desafío para la sociedad. Los jóvenes se ven atados a tentaciones que los paralizan, pero los hacen despertar a su compromiso para renovar su comunidad, en base a los valores.
Propone la Civilización del Amor como una visión evangélica para vivir los valores en todas las relaciones, quitando opresiones contra el hombre (egoísmo, injusticia, violencia.
CAPITULO V
V. ¿QUÉ ES LA ETICA y QUE ES LA MORAL CRISTIANA?
Para resolver estas cuestiones, debemos remontarnos al sentido original de la ética y de la moralidad. Todas las morales, por muy diversas que sean, nacen de un trasfondo común que es la ética. La ética sólo existe en singular, pues es inherente a la naturaleza humana, que está presente en cada persona, mientras la moral siempre se manifiesta en plural, pues las formas de expresión cultural e histórica de la ética son muy numerosas.
1. ¿Qué es la ética?
La etimología de este término nos ayudará a comprender su sentido original.
La palabra ética viene del griego ethos. Este vocablo se escribe de dos maneras: con eta (la letra "e" larga y "e" breve o épsilon, del alfabeto griego ambas).
Escrita con eta o "e" larga, la palabra ethos se refiere a la vivienda, al abrigo permanente, ya sea de los animales (establo), o de los seres humanos (casa).
El ser humano delimita una porción de la Madre Naturaleza (que en términos filosóficos se llama Physis -fisis-, y en términos míticos, Gaia) y ahí se construye una morada que le permite arraigar en la realidad, le da seguridad y lo hace sentirse bien en el mundo. Esta vivienda no es dada de antemano por la naturaleza sino que debe ser construida por la actividad humana. He aquí la obra de la cultura. La morada debe ser objeto de trabajo y cuidado continuo; debe adornarse y mejorarse constantemente. En otras palabras, el ethos no está acabado; está abierto que siempre debe cuidarse y reformarse, como la vivienda humana. Ethos se traduce como ética. La ética se relaciona, además, con valores imprescindibles (como defender la vida, especialmente la del indefenso) y con principios que establecen acciones (dar de comer a quien tiene hambre), entre otras cosas.
De acuerdo con el filósofo Platón, el centro del ethos (vivienda) es el bien. Sólo mediante el bien podemos llegar a nuestro fin: sentirnos bien en casa. Y nos sentimos bien en casa (tenemos un ethos, realizamos el bien anhelado) cuando creamos mediaciones adecuadas, como hábitos, normas y maneras constantes de actuar. Mediante ellas habitamos humanamente el mundo, que puede ser la casa, nuestro nicho ecológico local, regional, o nacional o nuestro hogar mayor: el planeta tierra.
2. ¿Qué es la moral?
Para Aristóteles, el centro del ethos (la morada) es la felicidad, no en el sentido subjetivo moderno, sino en el sentido objetivo, como el estado de autonomía vivido en el nivel personal y social (polis). Podríamos traducir esa felicidad/ autonomía como la autorrealización del ciudadano en su dimensión personal y social. Este fin, la autonomía, se obtiene a través de medios tales como los hábitos, las virtudes y las instituciones que son las vías concretas para llegar a la autorrealización personal y social.
Estos medios también se llamaban ethos, pero son con "e" breve (o épsilon, en griego). La palabra Ethos con épsilon se refiere a las costumbres, es decir, al conjunto de valores y hábitos consagrados por la tradición cultural de un pueblo. El Ethos como conjunto de medios ordenados a un fin (el bien / la autorrealización) suele traducirse como moral. Moral (mos- moris, en latín) se refiere, precisamente, a las costumbres y valores de una cultura determinada. Como son muchos y propios de cada cultura, estos valores y hábitos dan lugar a varias morales. En consecuencia el Ethos / moral siempre va en plural, mientras que el Ethos / casa, siempre en singular.
3. ¿Cómo se relaciona la ética con la moral?
Ética y Moral están intrínsecamente articuladas. Los hábitos y las costumbres (ethos / moral) pretenden que el hogar humano y el medio social sean sostenibles, y habitables para todos (ethos / ética) y, por lo tanto, buenos y productores de felicidad.
Pongamos un ejemplo concreto con fórmulas negativas:
¿Qué quiere decir "esa persona no tiene ética"?
Significa que esa persona no tiene principios, que actúa de manera oportunista, según las ventajas que pueda obtener; de ella no puede esperarse ningún comportamiento coherente o previsible, pues su vida no está orientada por una opción fundamental. No tiene ética, por ejemplo, el periodista que traiciona sus principios para hacer, a cambio de una buena suma de dinero, la campaña de un político evidentemente corrupto. El pretexto de que realiza un trabajo profesional no justifica la traición ética del periodista o de cualquier otro profesional.
¿Qué quiere decir "esa persona no tiene moral"?
Quiere decir que "no tiene virtudes, que miente, engaña a sus clientes, roba el dinero público, explota a los trabajadores, es violenta en casa". Esta persona puede incluso tener ética (principios y valores fundamentales) pero sus acciones contradicen sus principios.
Puede suceder que una persona no tenga ni ética ni moral, es decir, que actúe aleatoriamente, conforme a sus intereses más inmediatos, que no tenga principios y persiga ventajas individuales.
Sirve de ejemplo el caso de una mujer o actriz que se deje fotografiar desnuda en posiciones provocativas, para revistas de amplia circulación, a cambio de amplias cantidades de dinero. El pretexto de que se trata de un "desnudo artístico" o de un "trabajo profesional" no justifica la falta de ética (principios, actitudes fundamentales) ni la falta de moral (actos contrarios a los principios). Otras artistas no menos hermosas, pero con ética y moral, jamás venderían su imagen, precisamente para no contradecir su ética ni su moral.
A. Líneas de la ética y la moral actuales:
Actualmente en el campo de la ética y de la moral existen seis líneas principales de argumentación, cada una de las cuales ofrece una base posible para una ética planetaria:
-el utilitarismo social;
-las éticas del discurso comunicativo y de la justicia;
-la ética basada en la naturaleza;
-la ética enraizada en las tradiciones religiosas de la humanidad;
-la ética basada en el pobre y en el excluido;
-la ética basada en la dignidad de la tierra.
B. La Ética basada en la naturaleza:
Santo Tomás de Aquino, siguiendo los pasos del filósofo griego Aristóteles, es el formulador clásico de la argumentación ética por medio de la "ley natural". La moral católica, especialmente reflejada en los documentos del magisterio pontificio, sigue esencialmente esta tendencia.
Este tipo de argumentación parte de constantes antropológicas y de inclinaciones humanas, que se muestran independientes de la voluntad y de los consensos de los individuos. Tales constantes (que incluyen la voluntad y la libertad) ofrecen la base de la obligatoriedad y la universalidad de las normas. Por lo tanto, el utilitarismo social y el constructivismo, basados en el consenso de las partes, encuentran su límite en la "ley natural".
La ética fundada en la "ley natural" intenta establecer una base de referencia común para una argumentación en la que todos puedan participar por el simple hecho de ser portadores de la misma naturaleza humana. Esta base común, confiere objetividad a los argumentos y despierta no sólo la cuestión sobre las cosas, sino la de la verdad de las cosas; también permite discutir contenidos concretos de moral, basados en la "ley natural", subyacente a las más diversas expresiones culturales. Finalmente, hace posible la existencia de un discurso transcultural, que siempre se refiere a algo común y universal dentro de las diferencias histórico-sociales particulares: la naturaleza humana.
Esta ética basada en la "ley natural" nunca acepta los "consensos", ya que estos pueden ser tendenciosos en detrimento de los pobres y los humildes, favoreciendo a los poderosos en sus intereses de explotación.
4. La ética y la moral como exigencia del hombre.
A pesar de todas las críticas y dificultades que se hayan levantado contra la moral, nadie es capaz de aniquilarla por completo. Se podrá rechazar una ética determinada, pero todo ser humano, por el simple hecho de existir, está comprometido a vincularse con una moral.
Aunque la sociobiología haya descubierto en la conducta humana estructuras perecidas a las que rigen el comportamiento de los animales, existe una frontera cualitativa que separa con nitidez ambos mundos.
Los seres irracionales siguen ciegamente las leyes de su naturaleza e instintos, que les conducen con una eficacia admirable a la consecución de sus objetivos. No tienen más moral que el sometimiento a sus imperativos biológicos, ordenados a sus fines de la especie y al bien individual. Su orientación resulta tan perfecta y adecuada que para actuar bien sólo tienen que dejarse llevar, sin necesidad de poner ningún reparo, por el dinamismo interno de sus propias tendencias. A primera vista, incluso, habría que decir que se encuentran mucho mejor programados y con una dotación mejor que la que el hombre y la mujer poseen.
Venimos a la existencia con un cierto "defecto de fábrica", como si nos hubiera faltado una revisión final.
Dicho de otra manera, nacemos sin estar hechos ni programados por la propia naturaleza. Esta carencia radical con relación a los animales, que catalogaría al género humano como inferior y menos perfecto, se compensa radicalmente por la existencia de la libertad. Si en el animal los estímulos suscitan en cada momento una respuesta determinada y precisa, el ser humano para vivir con dignidad, no se puede dejar conducir por los simples impulsos anárquicos y desordenados, sino que requiere un ajuste posterior para que su conducta sea integrada y razonable. El animal que sigue las leyes de sus instintos es un animal perfecto, pero el hombre que respondiera de la misma manera a las exigencias instintivas de sus pulsiones se convertiría en una auténtica bestia.
Esta necesidad humana e irrenunciable de modelar nuestro comportamiento brota por tanto, de nuestras propias estructuras antropológicas.
Estamos llamados -lo queramos o no- a ser éticos.
Pero la moral no es un simple código de leyes, preceptos, mandatos o imperativos a los que no hay más remedio que ajustar nuestra conducta, como una fuerza coactiva que se nos impone desde fuera.
La misma etimología de la palabra ética nos da un sentido más rico y profundo de lo que para muchos significa este término.
Es el mundo que constituye nuestro talante natural, nuestra manera de ser, que padecemos como algo que nos ha sido impuesto y que nos sirve para dirigir nuestra conducta. Ofrece los materiales sobre los que el hombre y la mujer han de trabajar para construir su vida, como el artista esculpe la madera para sacar una obra de arte.
Para expresar este esfuerzo activo y dinámico, los griegos se valían de la palabra ethos, pero con dos significaciones diferentes. En el primer caso, indicaba fundamental el carácter, el modo de ser, el estilo de vida que cada persona le quiere dar a su existencia; mientras que la segunda acepción haría referencia a los actos concretos y particulares con los que se lleva a cabo semejante proyecto.
Tendríamos que decir, por tanto que la función primaria de la moral consiste en dar a nuestra vida una orientación estable, encontrar el camino que lleva hacia una meta, crear un estilo y una manera de existir coherentemente con un proyecto. La ética consistiría, entonces, en darle a nuestro pathos-ese mundo pasivo y desorganizado que nos ofrece la naturaleza- el estilo, la configuración querida por nosotros, mediante nuestros actos y formas concretas de actuar.
Aquí está la gran tarea y el gran destino del hombre y la mujer.
Ser persona exige un proyecto de futuro que determina el comportamiento de acuerdo con la meta que cada cual se haya trazado. Hacer simplemente lo que apetezca es descender hacia la zona de lo irracional, a un nivel por debajo de los animales- cuya conducta queda regulada por los instintos-, ineludiblemente, tiene que plantearse el sentido que quiere darle a su vida, la meta hacia la que desea orientarla.
5. Especificidad de la Moral Cristiana.
La actual crisis del mundo, de la moral y de la fe están contribuyendo poderosamente a planteamos el fundamental problema de la "especificidad de la moral cristiana". ¿Existe una moral cristiana específicamente diferente? ¿En qué se distingue la conducta del cristiano del que no lo es, si es que se distingue? ¿Qué aporta la moral cristiana al creyente que no tenga el ateo'? ¿Encuentra el cristiano obstáculos para descubrir ciertos imperativos morales y ponerlos en práctica por el hecho de ser creyente? ¿Puede el ateo, como consecuencia de su rechazo de la experiencia religiosa y de la fe, llegar a una moral auténtica' ¿Necesita la moral cristiana de ciertas mediaciones antropológicas para expresarse o puede existir en sí misma sin necesidad de estas mediaciones?
Todas estas preguntas nos acosan en cadena al plantearnos el apasionante problema de la "especificidad de la moral cristiana".
A. Presupuestos históricos.
Es imposible entender el problema de la "especificidad de la moral cristiana" si no tenemos en cuenta ciertos presupuestos históricos. De hecho desde los pueblos más primitivos la moral ha estado estrechamente vinculada con la religión y, en el mismo cristianismo, a partir de las invasiones bárbaras, la moral se ha identificado de tal manera con la fe, que ha llegado a parecer un monopolio de los cristianos y de la Iglesia. Esta se ha sentido responsable no sólo de la fe, sino también de las costumbres morales del pueblo cristiano. En la Edad Media, se produjo una paulatina identificación entre la "ley natural y la fe cristiana". Es natural que en ese contexto sociocultural el problema de la especificidad de la moral cristiana no tenía prácticamente sentido. Pero en los últimos tiempos han ocurrido algunos hechos históricos trascendentales que han modificado notablemente esta situación.
a). La secularización.
El primero de estos hechos es la secularización de la moral. Poco a poco a partir del siglo XIII y de la burguesía medieval, el mundo occidental cristiano empieza a recorrer un camino que terminará por llevarle a la autonomía y mayoría de edad respecto a lo religioso.
La secularización se ha vivido en muchos casos con notables ambigüedades. Algunos, en efecto sin negar explícitamente a Dios, han subrayado de tal manera la autonomía del mundo secular que Dios queda reducido a una figura decorativa, otros darán un paso adelante negándolo declarándose ateos.
Pero ¿es posible encontrar una plataforma moral común a cristianos y a ateos?
La moral responde a un dinamismo ascendente, que a partir del cosmos inicial y mediante numerosos saltos cualitativos pasa a situarse en la persona, la sociedad y el mismo Dios. Antes de optar por Dios o contra Dios, ateos y creyentes pueden encontrarse juntos provisionalmente en la defensa de la dignidad de la persona humana y de la transformación del mundo, como auspicia el Concilio Vaticano II en la Constitución sobre La Iglesia y el Mundo, y pueden proponer juntos una moral en primera instancia sobre la persona, la familia, el amor, el trabajo, la sociedad, la política, la vida y la muerte.
Pero antes o después se verán obligados, si no quieren quedarse en lo provisional y efímero, a plantearse el problema del último porqué del dinamismo que hay en el mundo y de su sentido trascendental. O dan o no dan el salto cualitativo hacia Dios.
Ante esa opción fundamental no pueden quedarse neutrales y de ella van a deducirse consecuencias trascendentales para la moral.
El mal en el mundo es sin duda, un escándalo para el hombre, sobre todo el mal moral; en especial para el creyente, que afirma que todo ha sido creado bueno por Dios.
B. La Sagrada Escritura alma de la Teología Moral.
La ética cristiana de todos los tiempos tiene su inevitable matiz en la Sagrada Escritura. La referencia continua a la Biblia es la garantía más eficaz y segura de la autenticidad de la vida ética de los creyentes y de la reflexión teológico-moral.
El Concilio Vaticano II afirma que la Sagrada Escritura "debe ser el alma de toda teología". Y en relación directa con la Teología Moral exige que esta sea nutrida con mayor intensidad por la doctrina de la Sagrada Escritura".
Biblistas y moralistas por separado y en conjunto han trabajado con notable interés y con evidentes resultados en esa búsqueda de una reflexión moral más enraizada en la Biblia y de una exégesis bíblica (análisis e interpretación) más conectada con la vida de los cristianos.
La Sagrada Escritura se ha constituido en "aliento" de vivificación y en fuerza de dinamismo para la reflexión teológico-moral.
En cuanto punto de origen vital y dinámico, la Biblia:
-no es utilizada por los moralistas como 'Justificación a posteriori" de elucubraciones previas, ni como "depósito" del que se sacan soluciones prefabricadas;
-por el contrario, sirve de referencial primario, en cuyo contraste se ilumina de un modo nuevo la realidad humana.
La Biblia no es para el moralista cristiano la solución, cómoda y gratuita, de los problemas que preocupan a la humanidad. La respuesta que ofrece la Sagrada Escritura se sitúa antes, o más allá, de las soluciones concretas. La Sagrada Escritura no invalida la autonomía de la racionalidad ética ni aporta un sistema moral de contenidos concretos. Su mensaje pertenece al universo de la intencionalidad, de las motivaciones, de las orientaciones globales; en una palabra, al universo de la cosmovisión y no al de los "contenidos" concretos.
C. Moral humana y moral cristiana.
Hay que entender bien y situar en su lugar justo las relaciones entre fe y moral. El cristianismo no es una moral; es historia de la salvación que se cimenta sobre el misterio y la historia de Cristo. Si se quiere definir el papel de la moral dentro de la educación de la fe y, por tanto, de la evangelización y catequesis hay que comprender, ante todo, que la fe cristiana no se reduce a moral. Esto significaría una desvirtuación de la fe. Contra todas las tentaciones de moralismo, hay que afirmar claramente que el cristianismo no es, ante todo, una moral, sino un acontecimiento de gracia. Por ello, antes de las exigencias o deberes éticos hay que situar el amor gratuito de Dios que se entrega en Cristo; hay que situar el evangelio de la gracia. Es decir, lo primario es la fe en Jesucristo. La moral tiene sentido dentro de la corriente de vida que nace de la fe y se expresa en el amor. Y esta orientación de la vida por la fe y el amor, ¿genera unos comportamientos específicos? La centralidad de la fe en Jesús ¿origina una ética distinta de la ética simplemente humana? Y desde el punto de vista pastoral, tendiendo, a la educación moral cristiana del joven y el adolescente, el animador de la fe ¿realiza algo distinto del educador laico que persigue la madurez y desarrollo moral del joven? Nos encontramos ante el problema de una ética cristiana que concrete e inserte la fe en la vida cotidiana.
Si la fe es el centro de toda la vida del creyente, la educación de la fe no consiste en educar un sector particular de la vida humana, sino educar la persona desde una experiencia que lo abarca todo. Y también la educación moral participa de esta visión totalizante. En este sentido encontramos en la perspectiva educativo-pastoral (educación de la fe-educación moral) el mismo problema que la teología moral está debatiendo desde hace unos años: el problema de la especificidad de la moral cristiana y también, implicando en él, la discusión sobre moral autónoma y ética de la fe .
El debate sobre ambas cuestiones, aunado no esté zanjado, ha llegado ya a posturas suficientemente clarificadas. El acuerdo fundamental, a mi entender, gira en torno a estos dos ejes: todos los moralistas subrayan la exigencia de racionalidad, y ninguno niega de forma absoluta la existencia de una moral específicamente cristiana. Y todos coinciden en que lo decisivo de la dimensión cristiana de la moral cristiana es moral cristológica. La vida cristiana nace de la respuesta al acontecimiento de la salvación. Este acontecimiento aporta un fundamento positivo, una perspectiva nueva. Por ello, lo específico cristiano se ve en la línea de la intencionalidad, entendida como opción, tensión y decisión por Cristo; en la línea de las motivaciones de fondo.
Pero el debate actual ha superado el planteamiento centrado en el interrogante sobre lo específico para llegar a la cuestión-clave: ¿en qué debe consistir hoy una ética cristiana? El problema de fondo, /.../ está en optar por la metodología que resulte mejor para hacer presentes los valores de una ética cristiana -a la que como creyentes no podemos renunciar- en una sociedad secularizada.
Defendiendo una ética específicamente cristiana y cristocéntrica, ha explicado que el cristiano que vive de la fe debe fundar su conducta moral sobre ella. Y como su contenido es Jesucristo, el cristiano determinará las actitudes profundas de su vida a partir del punto de vista de Cristo, o sea, de la fe. Entonces, toda ética cristiana debe ser elaborada a partir de Jesucristo, que es la norma concreta y plena de toda actividad moral.
CAPITULO VI
MORAL DE LA VIDA HUMANA
Situar la persona como categoría moral primaria comporta necesariamente la afirmación de la autonomía, del dinamismo de la propia realización, de la propia personalización, de la aspiración a la felicidad. Muchos jóvenes sienten muy vivamente la aspiración a ser señores y dueños de su destino, de trazar su vida, sus normas, su ética, y buscan la propia realización personal. Hoy como ayer, la búsqueda de la propia identidad, el proceso de madurez, el quehacer de la autorrealización constituyen para los jóvenes un punto central de sus vidas. La novedad cultural esta en:
1. - El derecho a la vida humana en la historia de la teología Moral.
Lo que los moralistas prefieren llamar “moral de la vida humana”, “bioética de la vida corporal” o “ética de la corporalidad” ha sido objeto de gran preocupación a lo largo de la historia teología moral, aunque de diversas perspectiva. Éstas han sido las principales:
a) la virtud de la Justicia en Santo Tomás de Aquino y la tradición tomista.
b) Los autores que tomaron el esquema de los mandamientos para el estudio de la moral especial, colocan dentro del 5to mandamiento, “no mataras”, todo lo moral de la vida corporal.
c) La moral medica en los tratados autónomos. Conforme avanzaban los descubrimientos científicos relacionados con las ciencias de la salud, comenzaron a publicarse dentro del campo teológico una serie de obras de moral dedicadas monográficamente a la moral médica.
2. - Definición de Bioética.
“El estudio de las cuestiones éticas relacionadas con el derecho de la vida”.
O de manera mas disciplinar: “Es el estudio sistemático de la conducta humana en el área de las ciencias y de la vida y del cuidado de la salud, en cuanto que dicha conducta es examinada a la luz de los valores y delos principios morales.
Dadas las circunstancias actuales, este pone énfasis en el derecho a la vida y es particularmente importante en la realidad latinoamericana.
3. - Razones del auge actual de la Bioética.
En los últimos años la bioética es la parte de la moral sobre al que más se escribe y se discute. Esto se debe a las graves amenazas que se cierren sobre el derecho fundamental de la vida a los pueblos ricos, pero especialmente en los países del tercer mundo (guerras, problema ambiental, hambre, cultura de muerte, condiciones inhumanas de vida) esto lleva consigo una serie de problemas, posibilidades y riesgos. Pensemos en lo siguiente:
• La ingeniería genética aplicada a la biología humana, pero puede aplicarse a la curación de enfermedades genéticas, pero también en la manipulación de la especie humana.
• Las técnicas de reproducción humana: la inseminación artificial, la cuestión de clonación en los animales y en el ser humano. Las posibilidades en el transplante de órganos. La reanimación de los enfermos en fase terminal (eutanasia y distanasia.
• Cuestiones como liberación femenina, la huelga de hambre, el SIDA o el narcotráfico.
4. - Nuevos planteamientos en la Ética del derecho a la vida.
Al comenzar la enumeración de los derechos humanos fundamentales, no solo afirma que existe “un derecho a la vida”, sino que añade que también existe un “derecho a la integridad corporal y a los medios necesarios para un decoroso nivel de vida”, el problema de “la calidad de vida”.
En la Gaudium et Spes: El hombre no debe desperdiciar la vida corporal, si no que, por el contrario, debe tener por bueno y honrar a su propio cuerpo, como criatura de Dios que ha de resucitar en el último día. No siempre debe hacer todo lo que se puede hacer.
5. - El derecho a la vida en las declaraciones de derechos humanos.
Las principales declaraciones de derechos humanos colocan siempre en lugar destacado el derecho a la vida. La declaración de la ONU habla del derecho a la vida, a la libertad, a la seguridad de la persona, y a un nivel de vida adecuad. La convención Americana sobre los derechos humanos afirma que “toda persona tiene derecho a que se respete su vida” siempre se condena cuanto atenta contra la vida – homicidios de cualquier clase, genocidios, aborto, eutanasia y el mismo suicidio liberado – “como practicas totalmente contrarias al honor debido al creador”:
6. - El derecho a la vida de los pobres.
La pobreza y la opresión del tercer mundo no son solamente una citación de privación: traen como consecuencia la muerte temprana de millones de mujeres, hombres y niños a través del hambre, la enfermedad y la represión. Pero la muerte en el tercer mundo no es solo física. Incontables personas son degradadas y han sufrido la perdida de su identidad, dignidad y personalidad. No solamente mueren las personas si no también culturas enteras y tradiciones religiosas aniquiladas por el colonialismo o por lo modernos métodos represivos. Los pobres y oprimidos están luchando no solamente por un mejor nivel de vida económico, sino también por un desarrollo integral. Ellos arreglan sus vidas por salvar sus vidas y derrotar la muerte y los poderes del mal. Creer en Dios ha superado la muerte en todas sus formas.
Juan pablo II dijo “Estamos frente a una realidad, que se puede considerar como una autentica estructura de pecado, caracterizada por la difusión de una cultura contraria a la solidaridad, que en muchos casos se configura como verdadera “CULTURA DE MUERTE”.
7. - Doctrina bíblica sobre el derecho a la vida.
- La vida humana es una cosa preciosa, el hombre está pronto a sacrificarlo todo por salvar la vida.
- La vida es una cosa sagrada, el amor puede hacernos dar la vida, cristo nos manifiesta con claridad el respeto a la vida, exigencia ética fundamental, no ha de adoptar formas idolátricas o absolutizadoras.
- Dios es la fuente de la vida. “Entonces Yahvé Dios formó al hombre con polvo del suelo, y sopló en su nariz aliento de vida, y resultó el hombre un ser viviente.
- La vida es un don en usufructo, La vida es un tiempo de gracia. Se nos pedirá cuenta de lo hecho durante esta vida, pues Dios no solo respeta nuestra libertad sino que nos la está regalando continuamente. Dios no es un inquisidor de nuestra vida. Dios prohíbe el homicidio, ningún homicida tiene en sí la vida eterna.
- La vida de cada uno está confiada al amor y cuidado de los otros, la parábola del buen samaritano y del pobre Lázaro nos muestran como el evangelio nos pide ser responsables de la vida corporal del prójimo en peligro.
8. - Principios teológicos fundamentales para una moral de la vida.
A) Jesucristo el que ha venido a dar la vida.
Pedro presenta a Jesús como el señor de la vida. En realidad Cristo resucitado nos ha dado las claves de interpretación para reconocer la acción de Dios a favor de la vida. La parábola del “Buen samaritano” Jesús nos muestra su misión de restaurar la vida de la humanidad, hombres y mujeres, ancianos, jóvenes, adolescentes y niños, pueblos enteros se debaten hoy entre la vida y la muerte. Han caído en manos de asaltantes que se han aprovechado de ellos. La liturgia de la pascua expresa esta victoria de cristo sobre la muerte en l a secuencia del día de pascua: “Lucharon vida y muerte en singular batalla y, muerte el que es la vida, triunfante se levanta”.
B.- La Iglesia Servidora de la vida.
- La Iglesia acoge la vida. La Iglesia ha recibido el Espíritu de Jesús para proseguir su obra en el mundo.
- La Iglesia defiende la vida. La Iglesia se empeña por que en el mundo prevalezca una “cultura de la vida”. La Iglesia sabe que es parte integral de su misión el defender la vida.
- La Iglesia Celebra la Vida. La Iglesia ha aprendido de su Señor a celebrar la vida. En todos los sacramentos de la fe –en especial en la Eucaristía- la Iglesia celebra la acción de la vida. Sabemos de promover la vida es una manera de dar culto a nuestro Dios.
CAPITULO VII
EL SENTIDO DE LA VIDA HUMANA.
1. - El significado de la pregunta por el sentido de la vida.
Los jóvenes en la actualidad se preguntan por que viven y para que tienen que hacerlo. La Iglesia Católica responde a esta pregunta, que la vida tiene sentido (es decir dirección) si sigue el camino que trazo Jesús con su vida, asi nuestra existencia tiene que ser una replicación de todos los valores, actitudes, que este hombre tuvo en vida.
La vida del hombre no es estática sino dinámica, dotada de cambios, y etapas: infancia, adolescencia, juventud, madurez, vejez. Preguntar por el sentido de la vida es preguntarse cuales son los deseos fundamentales del ser humano.
2. - El sentido de la vida humana según la Biblia.
El sentido de la vida en la Biblia se toma de un punto como historia, que parte de Dios y continua en el seguimiento a Cristo.
No busca una vida estática, sino que invita a seguir el camino, ya sea en dolor y alegría.
3. - Características bíblicas de la existencia cristiana.
Tiene 6 características, que permiten al hombre encontrarle sentido a su religión:
Vitalismo: Dios es la vida, es quien la da y la quita. Vida- alegría, Muerte-Negatividad y dolor.
Materialismo: Ama la vida material de esta tierra, pero sueña con la vida eterna.
Eticidad: Anuncia el Amor de Dios, amar sin medida a todos. Testimonio fue Cristo.
Libertad: Cumpliendo las leyes divinas, se llega a la plenitud y perfecta libertad.
Comunitarismo: Se basa en la Santísima Trinidad, en la que fundamenta que toda vida fructuosa debe de llevarse a cabo en comunidad.
Gratuidad: El hombre esta llamado a trascender y cumplir la voluntad divina, y con ello a estar en gracia (meta ultima del ser humano)
CAPITULO VIII
ALGUNOS CASOS VISTOS DESDE LA ETICA O LA MORAL.
1. ORIENTACION CRISTIANA ANTE EL COMPORTAMIENTO SEXUAL
La fuerte transformación ética y la aguda crisis de valores en la sociedad se ha manifestado de una manera especial, los jóvenes y adultos son muy pesimistas; parece que “del todo pecado” se ha llegado al “todo esta permitido”, los juicios en valor sobre relaciones sexuales prematrimoniales, anticonceptivos y masturbación e incluso en los últimos años practicas sodomitas, es decir practicas homosexuales.
Las iguales: un gran porcentaje no orienta su vida ni valora su conducta a la luz de dicha enseñanza. Hay quienes fácilmente se dejan llevar por la corriente y no son capaces de discernir la situación actual y el estilo de vida que propone la sociedad a la luz del evangelio.
Valor de la persona y de la sexualidad
Afirmar siempre la primacía de la persona y de su desarrollo. No puede ni debe reducirse a objeto del placer, de consumo, de alarde o de capricho.
La sexualidad es lenguaje, expresión y comunicación de la persona, mediación para el encuentro con el otro.
Integración de la Sexualidad en la persona
La sexualidad impregna totalmente a la persona. Implica “un propio modo de ser, de manifestarse, de comunicarse con los otros, de sentir, expresar el amor humano” (O.E.4)
La sexualidad humana no se reduce a genitalidad, ni a simple objeto de consumo o a mero pasatiempo.
La visión consumista (en la publicidad y en los MCS) deshumaniza la sexualidad y la hace perder su carácter personal, al privarla del amor y la ternura para convertirla en un objeto para usar y tirar o una forma mas de diversión y entretenimiento; solo cuando se logra la integración de la evolución sexual en la evolución global de la persona, el individuo tiene que pasar del mismo interés centrado en los demás (del autoerotismo al alloerotismo.
La moral tiene que concebir la sexualidad como una realidad sometida en parte al poder de regulación de la voluntad humana. Éticamente existe siempre el que hacer de llegar a distinguir lo que es fruto de l voluntad pecaminosa y lo que es expresión de una finitud humana.
Se llega a ser persona en una comunidad de personas, viviendo la búsqueda de la propia realización en el encuentro con los otros.
La sexualidad es la gran fuerza que nos obliga a abrirnos y a salir de nosotros mismos. (Gen2), presente la sexualidad no como algo que tiene, ante todo, una función procreadora, sino como algo destinado a sacar al hombre de su peligrosa soledad.
Todo comportamiento sexual que contradiga instancia de la relacionalidad no se puede juzgar como un comportamiento auténticamente sexual. Entre los comportamientos que la contradicen, hay que ritual la masturbación, ese provocar el placer “de modo solitario” explica el fallo a la moral, si la sexualidad queda desprovista del amor, queda gravemente mutilada.
El criterio moral par ala valoración del comportamiento sexual se sitúa en el ámbito, de la propia realización humana en respuesta a la vocación de Dios.
El hombre se realiza amando explica MONIER “existo a medida que existo para otro; ser es amar”. El amor exige en el comportamiento sexual que el amor sea autentico, constructivo, que realice al hombre respondiendo a las aspiraciones y esperanzas mas profundas.
La prostitución y la violación son las formas más rechazables, la falta de amor en relaciones sexuales prematuras o en los encuentros sexuales reducidos a pasatiempo o diversión. No pueden omitirse las grandes características del amor: es fiel y fecundo.
Muchos identifican castidad con abstención, continencia, negación y represión de todo lo que es sexualidad.
La virtud de la castidad no se encamina tan solo a evitar faltas. “Se orienta a la consecución de metas mas elevadas y positivas. Es una virtud que afecta a toda la personalidad”.
La castidad consiste en el dominio de sí, en la capacidad de orienta el instinto sexual al servicio del amor, de integrarlo y armonizarlo en el desarrollo de la persona.
La tarea de vivir la castidad supone un reto permanente; exige comprometerse en un proceso que dura toda la vida y que se caracteriza por el esfuerzo exigente de dominio y autocontrol y una actitud abierta ante los desafíos que implica la sexualidad; ascesis y autodisciplina; valoración de la gracia para pode vivirla.
Son exigencias validad para todos los estados y formas de vida, tienden al desarrollo, integración y madurez de la persona.
Relaciones sexuales prematrimoniales
Vamos a intentar una valoración ética que tenga en cuenta tanto la dimensión antropológica como la tradición cristiana.
Las relaciones prematrimoniales tienen casi exclusivamente un sentido temporal, distinguir diversos tipos de relaciones prematrimoniales:
I.- Se dan en edades tempranas y precoces, son pasajeras; con motivaciones casi exclusivamente hedonistas y licenciosas.
II.- Entre novios comprometidos, que quieren expresar un amor autentico.
III.- Algunos jóvenes viven juntos, sin que su convivencia este sancionada por un matrimonio civil o religioso.
El matrimonio retrasa cada vez mas por múltiples razones (estudio, trabajo, etc.) Se prolonga el noviazgo y domina una cultura hedonista y permisiva que favorece la erotización del ambiente, que incita al placer y a la vivencia libre del encuentro sexual”.
La valoración moral en la tradición cristiana
La tradición cristiana afirma que existe una relación esencial entre sexo y matrimonio.
Santo Tomas de Aquino enumera la fornicación entre los pecados contra la castidad, no solo la relación sexual, sino también tocamientos, abrazos, besos de carácter pasional entre solteros. Todo disfrute deliberado del placer sexual fuera del matrimonio se considero pecado mortal.
San Alfonso enseño que todas las formas de impureza están prohibidas por el sexo y noveno Mandamientos. Y esto lo enseñaron casi todos los moralistas. El Nuevo Testamento se dirige a las relaciones sexuales carentes de compromiso y amor, especialmente a las relaciones con una prostituta; los moralistas se apoyan en la ley natural, dan por supuesto que el sexo se ordena absolutamente a la procreación, por tanto, toda actividad sexual que no sea pro creativa es pecaminosa.
Hacia un nuevo planteamiento moral
La relación sexual es expresión de un amor total y definitivo, entrega plena, comunicaron intima. Hasta que el amor no llega a la plenitud no se puede realizar una unión sexual plena. ¿ No puede realizarse en el contexto de oblación y entrega personal definitiva?
Habrá que cuestionar con seriedad la autenticidad del amor. Porque es la palabra amor se ocultan múltiples realidades y en nombre del amor, pueden cometerse muchos engaños y chantajes.
El amor humano es autentico en la medida en que se abren a los otros, se socializa. El YO y TÚ se realizan en el presupuesto del NOSOTROS.
El homicidio y la legítima defensa
A. El homicidio
Se entiende por homicidio la privación de la vida de un ser humano causada por otro ser humano.
El homicidio es involuntario o casual cuando es consecuencia de una acciono d e una omisión involuntaria del que causa la muerte. El homicidio con premeditación y alevosía recibe el nombre de asesinato.
El homicidio es indirecto, por ejemplo, cuando de al vana del alcohol adulterado con la intención de hacer negocio, resulta la muerte de algunos de los consumidores.
El homicidio culpable atento contra el derecho de la vida del prójimo.
Sin respeto a la vida lo único que impera es la ley de la selva, es decir la preeminencia del mas fuerte.
a) El homicidio es ante todo una falta de amor entra la persona occisa.
b) Una falta contra la justicia. Hacer desaparecer este bien, que no nos pertenece, es realizar un robo a la sociedad.
c) Ofensa contra Dios. Toda vida humana es un regalo de Dios, una realidad de la que no podemos disponer, hemos de administrar según la voluntad de Dios.
El aborto indirectamente realizado, suicidio indirecto; la muerte del agresor en el caso de legitima defensa, la muerte del enemigo en la situación de guerra justa y la muerte del tirano usurpador del poder.
Juan Pablo II: la eliminación directa y voluntaria del un ser humano inocente es siempre gravemente inmoral.
La Legitima Defensa
El daño al agresor es tolerable solo en la medida estrictamente necesaria para la defensa y, por lo tanto, guardando la moderación en el acto de defenderse.
La legitima defensa, es un derecho reconocido en todos los tiempos y lugares, de derecho natural a conservar la vida propia.
El aborto
Definición de aborto: Interrupción del embarazo, accidental o provocado, del embrión o feto human antes de que sea viable, es decir, antes de que pueda vivir fuera de la madre.
Juan Pablo II: aborto provocado es la eliminación deliberada y directa, como quiera que se realce, de un ser humano en la fase inicial de su existencia, que va de la concepción al nacimiento.
La mortalidad del aborto accidental, supone que no ha sido directamente intentado. Ya que en el útero materno hay una vida humana. Cfr. Lc1, 41-44 ( la reacción de salto de Juan Bautista en el seno de su madre Isabel); La Didaje afirma: “No mataras al hijo en el seno de su madre”
El Concilio de Elvira afirma en le canon 63: “Si alguna mujer en ausencia de su marido cometiere adulterio y de sus resultas concibiere y después de esto matase a su hijo, no recibirá la comunión ni aun al fin de la vida, por haber duplicado la maldad.”
El Magisterio reciente de la Iglesia
Gaudium et Spes 51c: 2La vida desde su concepción ha de ser salvaguardada con el máximo cuidado; el aborto y el infanticidio son crímenes abominables, lo que hay en el seno materno es una persona humana tiene derecho a la vida. Matarlo es cometer un asesinato directo, matar a una persona, acción inmoral que nunca puede permitirse; “basta la razón para exigir el respeto a la vida humana, basándose en el análisis de lo que es y debe ser una persona”.
El Código de Derecho Canónico (canon 1398) se condena con la excomunión latae sententiae, inmediatamente, a los que procuran al aborto, si este se produce.
Juan Pablo II”: el aborto directo querido como fin o como medio, es siempre un desorden moral grave, en cuanto eliminación deliberada de un ser humano inocente”.
El Suicidio
Darse muerte a sí mismo, ya sea como fin o como medio.
La sociedad actual agrava el problema del suicidio, ya que el motivo inmediatamente este nace casi siempre de la desesperación y esta no es sino el índice de la perdida del sentido de la vida. El suicidio se da con frecuencia en personas con tendencias a la depresión. El alcoholismo y la drogadicción se cuentan también entre las causas el suicidio.
El suicidio es una triple deserción: individual (tareas que nos aguardan) social (de los servicios que debemos a los demás), religiosa 8 del puesto que Dios nos ha otorgado en la construcción del Reino.
La muerte voluntaria es tan inaceptable como el homicidio: es a menudo un rechazo del amor a sí mismo, una negación de la natural aspiración a la vida, una renuncia frente a los deberes de justicia y caridad hacia el prójimo, hacia las diversas comunidad y hacia la sociedad entera aunque a veces intervengan factores psicológicos que pueden atenuar o incluso quitar la responsabilidad.
La posición tradicional de la Iglesia ha sido de condena total. Según el Código de Derecho Canónico de 1917 los suicidas quedaban sin sepultura eclesiástica. El nuevo Código de 1983 no habla de este asunto, ice que quienes intentan el suicidio son irregulares para recibir y ejercer las órdenes sagradas.
Tomar conciencia de hasta que punto cumplimos con nuestro deber de buscarle un sentido a la vida, de impedir la alineación, de vivir como personas y de ayudar a los demás en estas tareas.
Suicidio y responsabilidad social
Hay tres factores en que la sociedad es particularmente responsable:
a) Con frecuencia propone a sus miembros “pseudos-valores” que no satisfacen las exigencias mas profundas del ser humano, la belleza en la mujer, el ganar mucho dinero, la virilidad sexual en el hombre. La persona puede llegar a encontrarse vacía cuando le falta lo que es su máximo deseo.
b) Se preocupa muy poco por la formación del carácter de la persona; el sacerdote o animador de grupos tiene que ser la persona que sea capaz de escuchar “saber perder el tiempo escuchando a todo el que necesita a alguien con quien hablar, especialmente a los enfermos y a los ancianos.”
La Cuestión homosexual
Distinción entre orientación y comportamiento homosexual: Todas las discusiones sobre homosexualidad corren el riesgo de convertirse en verdaderos juegos de palabras, si no se establece desde el principio una diferencia entre homosexualidad como acto comportamental y homosexualidad como estado permanente de disposición y preferencias eróticas.
La investigación ha tendido a privilegiar como causas en los últimos decenios, al terreno psicológico, poniendo el acento sobre todo en algunos datos en particular interés: la relación obsesiva con una madre autoritaria y posesiva, la falta de figura paterna como modelo de identificación, experiencias de iniciación en el periodo de la adolescencia.
La Iglesia católica ha expresado siempre una valoración fuertemente negativa en relación a la homosexualidad ( en las practicas) motivándola fundamentalmente con el hecho de la no autenticidad de un amor que no respeta las leyes internas del lenguaje de la sexualidad. Pero el juicio moral se hace más difícil, cuando se enfrentan situación objetivas en las cuales la homosexualidad se presenta prevalentemente, y tal vez exclusivamente como un modo de ser en el mundo; el comportamiento homosexual esta, por su naturaleza, caracterizado por elementos estructurales de precariedad, que hacen objetivamente más difícil la comunicación y la posibilidad de vivir, en toda su intensidad, la alegría del encuentro en la reciproca donación.
Orientaciones pedagógicas- Pastorales
La experiencia demuestra que en casito todos los homosexuales hay un pasado que ha favorecido o determinado su orientación.
CAPITULO IX
MORAL Y ECONOMIA
Aun cuando la economía y la disciplina moral, cada cual en su ámbito, tienen principios propios, es erróneo que el orden económico y moral estén tan distanciados y ajenos entre sí.
El fin de la economía no esta en la economía misma. Si no en su destinación humana y social. A la economía en efecto, tanto en el ámbito científico, como en el nivel práctico, no se le confía el fin de la realización del hombre y de la buena convivencia humana, sino una tarea parcial: la producción, la distribución y el consumo de bienes materiales y de servicios.
La vida economía, cuando se inspira en la justicia y la solidaridad, constituye un factor de eficiencia social para la misma economía, no es aceptable un crecimiento económico obtenido con menoscabo de los seres humanos, de grupos sociales y pueblos enteros, condenados a la indigencia y a la exclusión; donde quiera que existan, las estructuras de pecado que generan y mantiene la pobreza, el subdesarrollo y la degradación. Estas estructuras están edificadas y consolidadas por muchos actos concretos de egoísmo humano.
Para asumir un perfil moral, la actividad económica debe tener como sujetos a todos los hombres y a todos los pueblos. Si, en alguna medida, todos son responsables de todos, cada uno tiene él deber de comprometerse en el desarrollo económico de todos.
Cuando se vive con sentido moral, la economía se realiza como prestación de un servicio reciproco, mediante la producción de bienes y servicios útiles al crecimiento de cada uno, y se convierten para cada hombre en una oportunidad de vivir la solidaridad y la vocación a la comunión con los demás hombres.
CAPITULO X
EL JOVEN LLAMADO A SER DISCÍPULO DE CRISTO RESUCITADO COMO PUNTO FOCAL DE VIDA MORAL
Hoy resulta natural identificar existencia cristiana y surgimiento de Jesús. Se afirma como algo obvio que ser cristiano significa seguir a Jesucristo. Y se relacionan inmediatamente el seguimiento y la fe. Incluso se llega a proponer el seguimiento como la categoría constitutiva y central de la vida cristiana.
- Seguir a Jesús no es solo la expresión de una opcion total, de una norma o unos valores; Expresa también la adhesión a una persona como modelo de referencia para la propia vida y la voluntad de configurar la propia existencia desde Él. De este modo, Jesucristo es también para el discípulo, el punto focal de su existencia moral. En el compromiso del seguimiento los discípulos ( jóvenes y adultos) encuentran en Cristo, el modelo infinitamente perfecto de la vida moral, de un modelo de vida coherente y entusiasmante; y encuentra también en El, el valor, la norma y la vida.
1. PERSPECTIVA BIBLICA.
La doctrina del Nuevo testamento –a la que nos ceñiremos- sobre el seguimiento contiene una dimensión teológica y ética que crece y se aplica desde la vida de Jesús a la redacción de los evangelios y las los evangelios sinópticos (Mt, Mc, Lc) cartas paulinas. Aluden a un seguimiento de carácter literal y físico, mientras la concepción paulina proyectan una visión mas universal y espiritual: San Juan significa la síntesis entre la literalidad sinóptica y la traducción paulina, es decir una postura intermedia.
A. EL TESTIMONIO DE LOS CRITERIOS DEL NUEVO TESTAMENTO.
Aquí se les presenta una lista de citas bíblicas en 5 bloques:
a) Relatos de vocación: Mt 4, 18-22; Mt 9,9-13; Mt 19,16-22; Mt 1,16-20; Mc 2, 13-17; Mc 10,17-20; Lc 5,1; Mc 5,27-32; Mc 18,18-23.
b) Narraciones de la institución y misión de los doce: Mt 10, 1-16; Mc 3,3-19; Lc 6,12-16; Lc 9,1-6; Lc10, 1-12.
c) Sentencias sobre el seguimiento: Mt8, 18-22; Lc 9,57-61.
d) Condiciones y exigencias del seguimiento: Mt 12, 30; Mt 16, 24; Mt 18,5; Mt 23, 1-12; Mc 8, 34; Mc 9,33-37; Mc 12, 37; Lc 9,23; Lc 11, 23.
e) Seguimiento de la muchedumbre: Mt 4,25; Mt 12, 15 SS; Mc 3, 7; Mc 6,32; Lc 6,17; Lc 9,11.
Estos textos destacan los momentos importantes de la existencia de Jesús, desde los comienzos de su ministerio hasta la pasión y resurrección. Entre ambos términos se extiende la figura del seguidor, inconcebible sin un recuerdo vivo y continuo con Jesús.
San Juan, que estuvo con Cristo desde el comienzo, realizo literalmente el caminar con Jesús (Jn1, 37-39; Jn6, 2. Pero con el mismo termino San Juan apunta también mas allá de los sinópticos. El mismo relato autobiográfico de su vocación ( Jn 1, 37-39) trasciende la literalidad física. La significación espiritual esta expresada mas claramente en la llamada a Pedro ( Jn 21, 19-23) y especialmente en la parábola del pastor y las ovejas ( Jn 10,4 SS.)
2. SENTIDO DEL SEGUIMIENTO.
- La llamada de Jesús al seguimiento se distingue profundamente de cualquier institución judía o helenista. El primer rasgo distintivo es la autoridad con la que Jesús llama. Es Él quien llama al seguimiento. Él es quien toma la iniciativa. Y sus palabras “ ven y sígueme”
- Jesús llama a gente de su pueblo, a que participen y cooperen en la obra mesiánica, por lo tanto, en el discípulo esta muy estrecha la relación seguimiento de Jesús con misión. Seguirle es servir al reino, en comunión con él.
- Y el relato del envio y misión de los setenta que sigue a esta pericopa (Lc 10, 1-16) demuestra que no solo los Doce, sino cada discípulo es un colaborador de su misión mesiánica: predicación, curación de enfermos, poder sobre los demonios, autoridad.
3. -EL DISCÍPULO ENTRA EN COMUNIÓN DE VIDA Y DE MISIÓN CON JESUCRISTO.
Justamente en el amor de unos a otros se les reconocerá como discípulos de Cristo ( Jn 13,35. Además declara su amistad con ellos, cuando les dice: “ ustedes son mis amigos” (Jn 15,14) y comparte con ellos su propia misión enviándolos a anunciar el Evangelio a todos los pueblos (Jn 17, 18.
4. - LA AUDACIA DE SER DISCÍPULO Y SEGUIDOR.
- “Entonces dijo Jesús a sus discípulos: si alguno quiere venir en pos de Mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame.” (Mt 16, 24)
- La llamada de cristo que nos ha convocado a todos en el Bautismo exige a todos una decisión total de la fe y de la vida. El ser discípulo de Cristo tiene consecuencias para la vida personal y para el mundo que nos rodea, es decir, audaz y valentía.
5. - PROYECCIÓN DE LA VOCACIÓN DEL ANIMADOR DE PASTORAL JUVENIL.
-El animador de Pascua Juvenil habrá de vivir esta vocación en la estructura comunitaria de su ambiente: familia, trabajo, amigos y apostolado, con la mayor calidad profesional posible y con una proyección apostólica de su fe.
7. ALGUNOS RELATOS DE LA VOCACIÓN.
• Vocación de Samuel ( 1 Sam. Cap.3.
• Vocación de Abraham ( Gn 12, 1-5.
• Vocación de Moisés ( Ex. 3 SS.)
• Vocación de Jeremías ( Jr 1, 4-19.)
• Vocación de Isaías ( Is 6, 1-10.)
• Vocación de Maria ( Lc 1, 28-29.