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Ver versión completa : Catequesis sobre la Eucaristía


Antoniobp
27-02-07, 23:15:25
Querida familia

He estado buscando en google una catequesis de la Eucaristia y el intento ha sido fallido.


Tenbemos un encuentro de jóvenes próximamente que será una macroeucaristia (por ponerle un nombre) que será una marcha de 12 kms y durante esos doce kms tener dos partes de la misa y luego ya en el lugar al que tenemos que llegar la demas parte y queremos mandar una catequesis preparatoria al encuentro sobre la eucaristia.

Queremos que sean dos una algo más juvenil (1º de confirmación, 2º...) y otra de jovenes más mayores.

Pido vuestra ayuda para saber si alguno tenéis algo por ahi guardado en mis documentos o conoceis alguna web que me lo digais. Vale?

Muchas gracias
UN ABRAZO

davidnav
28-02-07, 00:25:01
Yo tengo un material, bastante majillo, pero es sobre las partes de la Misa. Quiero decir, está preparado para adolescentes, y hemos dividido la Misa en 4 partes. Se presenta como un menú... los ritos iniciales (sopa para preparar el estómago)... la parte de la Palabra (legumbre, el hierro)... la parte Eucarística (Filete, plato fuerte), y los ritos finales (postre)...

No se si te servirá, pero para adolescentes está bastante bien, con un gesto para realizar en cada momento...

Bueno, me dices, (es que no lo tengo aquí sino en la Parro), y si quieres te lo paso.

pilar
28-02-07, 01:09:00
Buenas noches, Antonio:

Seguro que tengo algo, pero para que puedas ir viendo cosas… No me entretengo en "maquillar" links

http://www.cmfapostolado.org/recursos/pjv/pascuas/htmlPrepas01Claret/06%20Reunion%20sobre%20%20la%20Eucarist%C3%ADa.htm

Abajo, en la letra "E", Eucaristía, Celebración sobre el pan y el vino:

http://www.agustinos-es.org/materiales/Materialesvarios/materiales.htm#PE

http://www.emf2006.org/default.php?idioma=es&id_seccion=3&id_contenido=28

http://www.reflejosdeluz.net/pastoral/Pasto.%20Dinamicas%203.htm

http://www.paracatequistas.com/DinaTemas.htm

http://www.pjcweb.org/Biblioteca/Dinamicas/din_desarrollo.htm

http://www.parroquia.de/catequesis/index.php?i=eucaristicas&o=0102

http://www.mensajero.org.mx/pascua/424_dinamica_ede_53.htm

http://www.infancia-misionera.com/sacramentos/sac-8.htm


Búsquedas google:

http://www.google.es/search?hl=es&q=catequesis+Eucarist%C3%ADa&meta=

http://www.google.es/search?q=Sacramento+Eucarist%C3%ADa&hl=es&start=0&sa=N

Un fortísimo abrazo. ;) ;)

Antoniobp
28-02-07, 01:24:10
PERO QUE FAMILIA MÁS EFICAZ QUE TENGO, en menos de una hora David y Pilar se han puesto las pilas.

Muchiiiiisiiiimasss GRACIAAASSSS

Lau
28-02-07, 13:53:54
Antonio, no es casual que unos de los dichos más famosos entre los asiduos sea "ponerse las Pilar". Hay más pilas por ahí que ella misma???

Y claro...el Rabí que sabe bochada y siempre le aparece algo "que hizo hace un tiempo"...genio!!!

Ante tanta rapidez y eficacia, me abochorno un poco, pero si vale, que valga (pero te apurás o lo perdés, que en breve los perdemos).

En los foros antiguos aún podés aprovechar estos aportes de (quién más???) Pilar!!!!!! y un juego que nuestra Eva (cómo se te extraña peke!!!) había aportado que tal vez te sirva para adaptar:

Foros Antiguos de próxima disolución (http://www.marianistas.org/comunidad_32_4731_0.htm)

Y un par de enlaces más que tenía yo:

DINÁMICAS DE LA HERMANA MARIA CONSUELO
http://www.ecatolico.com/temas/temdincatII31_40.htm (http://www.ecatolico.com/temas/temdincatII31_40.htm)

Cuadro sobre las diferentes partes de la Eucaristía http://www.donbosco.es/jovenanimador/posplamostrar.asp?cuanto=115&id=46&comunidad=1 (http://www.donbosco.es/jovenanimador/posplamostrar.asp?cuanto=115&id=46&comunidad=1)

Dinámica de celebración http://www.supercable.es/~olmo/misa1.htm (http://www.supercable.es/~olmo/misa1.htm)

La Santa Misa en 62 Historietas http://www.mscperu.org/indexmisacuent.html

Por si te sirviera, también te adjunto un documento, como para sacar alguna idea.

Y tal vez una historia que puedas compartir:

EL ANCIANO DE MISA DE SEIS


Aquel anciano de la misa de seis se parecía extraordinariamente a mi padre, fallecido siete años antes. Aún sin poner demasiado cuidado uno encontraba rasgos que eran llamativamente iguales. El tono gris del pelo; su corte, peinado absolutamente hacia atrás, sin raya; el color céreo de la piel, la mancha en la mejilla izquierda, los ojos tristes y resignados, la curvatura de la espalda, el andar cansino, todo parecía un calco exacto.

Su manera de incorporarse en el banco para escuchar con devoción el Evangelio, su forma de musitar las oraciones y su mirada, Señor, qué mirada, volviendo lentamente la cara y dirigiendo anticipadamente la vista a aquello que buscaba, me turbaban obligándome a un esfuerzo especial para asegurarme a mí mismo que mi padre llevaba ya demasiados años muerto.

Ciertamente aquel desconocido era algo más alto, más fuerte y se encontraba en mejor estado general que el que sufrió mi padre los últimos años de su vida, y por ese camino podían encontrarse varias diferencias, pero el conjunto en general y sobre todo la actitud paciente y desesperanzada que aquel hombre mantenía ante la vida, ante lo que le quedara de vida, forzaba aún más el parecido. Incluso el modo de vestir era idéntico, tan sólo una insignia en la solapa y un bastón, que mi padre jamás empleó, con mango de nácar manifestaban con tenaz eficacia las diferencias.

Volví varias ocasiones a esa misa sólo para verle y comprobar que no estaba exagerando, que aquello no era una de mis manías, que aquello no tenía truco. Las últimas veces esperé en la puerta a que apareciera con su paso cansino e inseguro de siempre y estuve a punto de abordarlo y contarle el extraordinario suceso, pero el temor de asustarle y sobre todo mi inacabable timidez me hicieron desistir de aquel empeño, limitándome a ver cómo se alejaba pacientemente.

Por fin un sábado de finales de marzo no acudió a la misa que ya se había convertido para mí en una acostumbrada y desasosegadora cita. Me volví a casa inquieto y preocupado, irritado, intrigado, casi deprimido. Durante la semana no pude quitarme de la cabeza la obsesión de su repentina ausencia y una nostalgia amarga me intranquilizaba profundamente, impidiéndome un descanso sereno y relajante. Cuando su abandono se repitió un sábado más no pude aguantarme y después de la misa me acerqué a la sacristía a preguntar por él al párroco.

Éste enseguida supo de quién le hablaba, pues era persona que fácilmente destacaba entre la feligresía por su porte y su actitud. Las noticias eran extremadamente intranquilizadoras. El hombre había enfermado súbitamente y su estado decaía con gran rapidez. El sacerdote, que le había visitado a última hora de la mañana, dudaba de que el anciano pudiese sobrepasar aquella misma tarde y esperaba ser llamado en cualquier momento para administrarle la Extremaunción. Aquellas novedades, que hubiera sido lógico presuponer, me dejaron en un estado de anonadamiento del que tardé en salir varios minutos. Me sentía como si mi padre volviera a morir. Me lo imaginé enfrentándose de nuevo a esa situación término con las mínimas fuerzas vitales que le quedaban, viéndose acosado por la Parca sin un punto de rebelión, aceptando mansa e irremediablemente, pero con plena consciencia, lo que desde tiempo antes sabía ya próximo e inevitable.
http://users.servicios.retecal.es/pisuerga2/relatos_archivos/image003.jpg

Profundamente deprimido y después de rezar por él unos minutos volví a mi casa, salí al jardín y me senté en el mismo banco en que mi padre solía sentarse siete años atrás, bajo la misma mimosa bajo la que mi padre solía sentarse a leer y a hacer crucigramas cuando todavía tenía energías suficientes, cuando todavía no había decidido que le daba igual vivir que morir, divertirse que aburrirse hasta extremos inimaginables. Me senté desmañadamente, sin la adecuada compostura que tanto me hubiera pedido él aún en ocasiones en que nadie hubiera podido verme. Cambié repetidamente de posición sin encontrar acomodo suficiente; inquieto, me levanté y me volví a sentar varias veces, encendí varios cigarrillos y todos los apagué antes de tiempo.
Fermín, mi perro, vino varias veces queriendo jugar y subirse a mi regazo, haciéndome fiestas y queriendo ganar mi voluntad, pero terminó por irse y tumbarse en su lugar acostumbrado, sin duda extrañado de mi desgana poco habitual. Si alguna vez me había encontrado en situación semejante, cuando decidí divorciarme, por ejemplo, recurría a los Concerti Grossi de Händel para salir de mi abatimiento pero en aquella ocasión sabía que nada podría levantar mi casi inexistente ánimo. Me sentía ridículo al verme tan postrado por la posible muerte de alguien absolutamente desconocido, alguien a quien jamás había dirigido una palabra, alguien que se hubiera reído de saber por qué motivo había llamado mi atención. ¿Se habría cruzado alguna vez con mi padre? ¿Se conocerían?
Decidí reaccionar, me levanté súbitamente y seguido de Fermín entré en casa. Tenía que cortar definitivamente con aquella situación absurda que amenazaba con ocupar de forma ridícula mi vida durante los siguientes días. Me dirigí a la cocina y busqué aquel robot que todo lo cocinaba con extrema facilidad. “Es muy práctico, nunca dejarás de utilizarlo” me habían dicho cuando forzado por mi divorcio hube de aprender a desenvolverme por mí mismo. ¿Qué habría sido en la vida aquel misterioso hombre? ¿Dónde viviría? Y sin embargo andaba yo ahora sacándolo del fondo de un armario y quitando cuidadosamente los numerosos trocitos de celo con que había cerrado los plásticos que lo envolvían. Nunca aprenderás, me reñí a mí mismo, te encanta despilfarrar el dinero.

Recordaba especialmente bien una de las fórmulas del habitual recetario que acompaña inevitablemente a todos esos artilugios. Me prometí un esfuerzo para concentrarme en lo que estaba haciendo y así expulsar de mi testaruda cabeza la evocación que me atormentaba sin cesar desde hacía ya ocho días. No pude evitar acordarme de mi padre y de lo que nos reíamos una y otra vez ante nuestra tradicional torpeza culinaria. Me acordé de que una vez me dijo que yo necesitaba seguir detenidamente los libros de cocina hasta para hacer una tortilla francesa. Si pudiera verme ahora con mi delantal inmaculadamente blanco, manejando diestramente aquel complicado ingenio se sorprendería sin duda.

Puse un cubilete de nescafé; dos y medio, aunque la receta sólo pedía dos, de azúcar; medio de mi mejor whiski, aunque también aquí fui algo más generoso; cinco cubiletes de leche y dos puñados de cubitos de hielo y lo batí todo a velocidad cuatro hasta que dejaron de sonar los hielos. ¿Tendría hijos? Me serví un hospitalario vaso y reservé el resto para futuras ocasiones. Quizá haya podido resistir, después de todo, pensé.

Me entretuve, goloso, disfrutando los primeros sorbos de aquella bebida en la que había depositado las esperanzas de una reacción. Di una vuelta por el salón, acariciando mis libros, observando cómo caía la noche, siempre se le veía solo y amargado, luego tenía hijos, seguro, dilucidando si escuchar a Bach o a Mahler, no, Mahler no; había dejado de gustarme desde que me enteré que era el autor favorito de Alfonso Guerra. Iba dando los últimos tragos a mi café espumoso mientras leía en algún periódico la programación de las diversas cadenas de televisión para aquella noche. Enojado apuré mi vaso cuando comprobé que en todas ellas no había más que televisión y acudí a al frigorífico por un segundo vaso de café con güisqui.

Con él en la mano y ya más relajado me acerqué hasta la puerta del jardín, la oscuridad se había hecho ya por completo y me detuve bajo el quicio a gustar el perfume campestre de aquella noche de prematuro verano. Me sorprendió que Fermín gruñera sin aparente motivo. Le reñí en vano y avancé hacia la mimosa. Sorprendentemente el animal no me acompañó y se quedó atrás sin dejar de protestar y de amenazar. Sólo cuando me llegaba a cinco o seis metros de la mimosa y del banco me di cuenta de que mi padre estaba allí sentado, en clara actitud de espera, en esa pose tan suya que tan abiertamente denotaba que se lo estaba pasando muy bien o que al menos esperaba hacerlo. Me quedé petrificado instantáneamente, temblé y el vaso se me cayó al suelo, después retrocedí un paso y luego otro.

Sólo un momento más tarde la luna asomó entre las nubes, iluminó levemente la insignia de su solapa y me permitió comprobar que llevaba entre sus manos un bastón con mango de nácar que en medio de una inigualable excitación me fue fácil identificar.

Recuerdo que las piernas me empezaron a temblar y que cuando caía aún llegué a tiempo de oírle decir:
-Qué, al final tuviste que aprender a cocinar sin tener el recetario delante, eh?



Un abrazo Antonio!!!!!

Antoniobp
28-02-07, 15:10:43
Pero que buena gente hay por aqui!

Entre vustras ayuda puedo hacer tres catequesis una para más o menos cada nivel.

Si esque sois lo mejor.

Muchas gracias Lau

UN BESAKO

davidnav
28-02-07, 18:33:01
Bueno, ya estoy aquí con el material, siento el retraso, pero es que no lo tenía en casa.

Adjunto en dos archivos, en uno el material que reciben los chavales, en otro el material para el catequista... Hay que machacarlo y estudiarlo, y también reducirlo según las características de los chavales, por ejemplo, en la parte de la Plegaria Eucarística está demasiado desmenuzado y puede ser que los chavales se nos pierdan, pero la verdad es que es interesante sobre todo para que el catequista se ubique (a veces estamos un poco verdes en estos aspectos).

Nosotros damos este tema en una convivencia de día y medio. Y en cada una de las cuatro partes, pues un gesto... Os los narro, porque en el material no están especificados.

Lo que pretendemos, conforme vamos dando las 4 PARTES DEL MENÚ, es ir preparando la MESA para el Banquete. (Nosotros celebramos la Eucaristía como colofón de la convivencia).

Gestos:

1.- Después de la charla sobre los ritos iniciales. Se reparte a cada chaval una servilleta de papel, que sea maja y en la que se pueda escribir. Lo que pretendemos es hacer un mantel, y en ese mantel vamos a escribir todo lo que queremos dejar fuera antes de sentarnos a la MESA. Yo me voy a sentar a la Mesa, pero quiero poner debajo del mantel este defecto, o este fallo. (Lo escribo en la servilleta). Con todas esas servilletas voy construyendo un mantel con cello. Los “pecados” quedan en la parte de abajo.

2.- Para la parte de la Palabra. Un montón de platos de usar y tirar, en cada uno de ellos hay escrita una frase sugerente del Evangelio. Cada chaval elige el plato que más le interpela o que le cuestiona, o que tiene la frase que le toque más el corazón. Luego, lo pone en común diciendo el por qué.

3.- Después de la parte Eucarística. Distintos elementos que aparecen en una mesa de banquete. Cubiertos, vasos, jarras, botella, pan, agua, azúcar, sal, servilletas, sacacorchos, velas, etc, etc... Cada uno, en visión de servicio, coge uno de esos elementos y dice por qué quiere ser ese elemento dentro de la comunidad. Por ejemplo: Yo quiero ser la jarra de agua porque es la que reparte y distribuye a los demás. Por eso quiero que mi vida sea así, un servicio a los demás.

4.- Al finalizar la cuarta parte se pone la Mesa de la Eucaristía. Y se celebra. El cuatro signo, el del POSTRE, nosotros lo hacemos después de la Misa. Cogemos un bizcocho y lo partimos en tantas partes como chavales hay en la convivencia. (Esto es un pueblo y nos conocemos todos, así que puede ser que en algunos lugares esto sea más difícil de hacer). Con mi parte del bizcocho, comparto. Lo parto en tantos pedazos como personas con las que quiero compartir. Al entregar ese trozo a alguien le digo el por qué le doy las gracias, por qué él o ella ha sido algo importante en mi vida. (Ya digo que aquí normalmente todos se conocen). Condición, todos debemos terminar la dinámica con la misma cantidad de bizcocho.

Bueno, no se si me he explicado bien con todos los gestos, si no es así, me decís.

A ver si os sirve. Yo creo que es algo dinámico y fácil de tratar con los chavales.

davidnav
06-11-07, 19:45:01
Buenas tardes:

Buscando un pps para las convivencias de nuestros chavales sobre la Eucaristía, para reforzar el material que teníamos, he encontrado este enlace:

http://www.jmve.org/materiales/materiales.htm

Es de los Maristas, y tienen un pps que explica muy bien la celebración en sí, con sus partes.

Está dentro del apartado de Catequética, el último enlace.

Un abrazo a todos.

David

marilis
26-02-08, 16:58:00
Hola soy de Valencia y tengo que preparar una dinámica para ayudar a los niños a entender la eucaristía y no se por donde empezar porque me gustaria hacerlo como un juego. Acepto cualquier tipo de ayuda. Gracias

Alicia Matiak
26-07-08, 21:26:25
Hola como están, es la primera vez que escribo, soy catequista de confirmación.en nuestra parroquia trabajamos con adolescentes de 14 años y estoy necesitando dinámicas nuevas para presentar temas tales como eucaristía, y no cometer actos impuros (6º mandamiento).
Llegué a este foro buscando otras dinámicas que encontré y me resultaron fantásticas.
Un beso en Cristo y María para todos y muchas gracias por estar siempre allí.
Alicia

lalo guaman
19-05-09, 00:23:33
por favor.......ncesito ese material de urgencia............si usted me podria ayudar le agredeceria....................

pilar
19-05-09, 00:26:24
Hola, Lalo:

Bienvenido seas a esta Web y a estos Foros. El material de catequesis sobre la Eucaristía, lo tienes en la página anterior de este mismo Foro:

http://foros.marianistas.org/showthread.php?t=6573

Un fuerte abrazo. ;) ;)