(por MªCarmen - Comunidad Marianista de Sotillo)
María es un manantial inagotable. De Ella se pintan cuadros, se hacen esculturas, se escriben libros y todos nos ofrecen algo nuevo, salida de esa corriente de agua cristalina.
Su Hijo, “puesto en pie, gritó: Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba, el que crea en mí, como dice la Escritura: De su seno brotarán río de agua viva” (Jn 7,37). Esta es la explicación de por qué María llena de agua todos los cántaros que acuden a la fuente. De su seno brota un caudaloso río.
En este mes de las flores, nuestras reflexiones, son pequeñas plantas, regadas con el agua del seno de María.
Es por ello que cada día tomaremos una planta, una flor, que nos ayudará a contemplar a la Virgen María para que nos sirva de modelo, en nuestro caminar hacia el único modelo que es Cristo.