Regresar   Foros de Ágora Marianista > Pastoral > Liturgia y Palabra de Dios
Avisos

Liturgia y Palabra de Dios Lecturas diarias de la Palabra de Dios, comentarios y homilías, sugerencias para la liturgia y para la celebración de los sacramentos, Santoral...

Tema cerrado
 
Herramientas Calificación: Calificación de Tema: 11 votos, 4,55 de promedio. Desplegado
Antiguo 21-02-12, 17:01:12   #451
Lorenzo Amigo
¡Somos una familia!
 
Avatar de Lorenzo Amigo
 
Ingresó el: 26-12-04
Localización: Zaragoza
Edad: 67
Género: Hombre Mensajes: 486
Participación: 3886
Lorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibido
Enviar mensaje a través de MSN a Lorenzo Amigo
Predeterminado Re: Homilía dominical

26 de febrero de 2012
1 Domingo de Cuaresma


CONVERTÍOS Y CREED LA BUENA NOTICIA



La mayor parte de nuestra vida pasa como si no ocurriera nada. Por eso nos acordamos de pocos acontecimientos de nuestra vida. A veces, sin embargo, hay experiencias profundas, positivas o negativas, que parecen contener toda una vida. El tiempo se concentra y se vuelve denso. La cuaresma es un momento privilegiado para vivir en poco tiempo todo el misterio de Cristo, sobre todo el de su misión. Ésta empieza con su bautismo y culmina con su muerte y resurrección. En el primer domingo de cuaresma actualizamos los inicios de su vida pública: su bautismo, las tentaciones en el desierto y el anuncio del Reino de Dios (Mc 1, 12-15).

El Espíritu Santo descendió sobre Jesús en el bautismo, capacitándolo para la misión, e inmediatamente lo llevó al desierto. Es así como Jesús va a templar sus armas para la lucha. El anuncio del Reino va a provocar una oposición total de las fuerzas del mal que se resisten a ser expulsadas de este mundo sobre el que ejercen su dominio. La misión de Jesús no va a ser fácil. La cercanía del Reino de Dios va a hacer que la batalla se vuelva más dura. La invitación de Jesús a convertirse y creer en el evangelio no va a resultar demasiado atractiva. Las fuerzas del mal acabarán liquidando a Jesús. Pero Jesús no va a estar solo en esa lucha. El desierto no es el lugar sólo del demonio y de los animales salvajes. Están también los ángeles dispuestos a ayudarlo. Dios que le ha confiado la misión de anunciar el Reino no lo dejará solo ante el peligro.

Jesús durante su estancia en el desierto debió debatirse entre dos alternativas mesiánicas, liberadoras de los hombres. Una era simplemente política y humana, la que le proponía Satanás, otra, la de Mesías sufriente, según el plan de Dios, a cuyo servicio están sus mensajeros los ángeles. Jesús se pasó un tiempo discerniendo y finalmente tomó la decisión de ponerse al servicio del Reino de Dios, invitando a la conversión y a creer en el evangelio. Rechazó las realizaciones espectaculares demasiado humanas y aceptó que su fracaso, a los ojos de los hombres, fuera el triunfo de Dios, que salvaba el mundo.

Los cristianos hemos tomado la misma decisión que Jesús en nuestro bautismo (1 Ped 3,18-22). Las aguas del bautismo, como un nuevo diluvio, han destruido el mundo del pecado y han salvado al creyente. En el bautismo hemos renunciado a Satanás y hemos proclamado nuestra fe en Jesús. La conversión, a la que invita Jesús, implica esa ruptura con la vida anterior basada en miras puramente humanas. Creer en el evangelio significa creer en Jesús, pues Él es la Buena Noticia.

En Jesús, Dios ha realizado la alianza definitiva con los hombres. Después de la experiencia tremenda que supuso el diluvio, el hombre necesitaba una garantía de que Dios no iba a destruir de nuevo la humanidad (Gn 9,8-15). Dios, con toda magnanimidad, y por propia iniciativa, sin exigir nada a cambio, se compromete a respetar su creación. Como signo que dé seguridad al hombre, elegirá el arco iris. Noé, salvado de las aguas, va a ser imagen de la salvación que Dios promete a su pueblo. Pidamos en esta eucaristía empezar con fe y ánimos decididos esta cuaresma en seguimiento de Cristo que camina hacia Jerusalén.
__________________
Lorenzo Amigo, sacerdote marianista
Si sientes que Dios puede estar llamándote a la vida religiosa marianista ENTRA.
En este momento Lorenzo Amigo no está en los foros  
Lorenzo Amigo, estos 6 usuarios agradecen tu mensaje
Antoniobp (21-02-12), Josefa.G (21-02-12), Lau (21-02-12), pilar (29-02-12), sejo (23-02-12), smb (21-02-12)
Antiguo 29-02-12, 10:56:09   #452
Lorenzo Amigo
¡Somos una familia!
 
Avatar de Lorenzo Amigo
 
Ingresó el: 26-12-04
Localización: Zaragoza
Edad: 67
Género: Hombre Mensajes: 486
Participación: 3886
Lorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibido
Enviar mensaje a través de MSN a Lorenzo Amigo
Predeterminado Re: Homilía dominical

4 de marzo de 2012
Segundo Domingo de Cuaresma


QUÉ SIGNIFICA RESUCITAR DE ENTRE LOS MUERTOS



He asistido en Zaragoza a la conferencia del P. Jou SJ sobre la sorpresa del final de la vida en un universo en expansión acelerada. Me picaba la curiosidad de saber qué dicen los científicos sobre el final de la vida en el universo y la otra vida. Como un auténtico científico el conferenciante fue muy modesto en sus afirmaciones. Como creyente y poeta dejó entrever que ciencia y fe son dos maneras diferentes de acercarse a la comprensión de la vida y del universo. La ciencia trata de explicar, la fe expresa la maravilla e intenta ir más allá de la muerte. El hombre debe utilizar sin duda su razón, pero sobre todo debe vivir del amor.

Doble maravilla o sorpresa fue la que experimentaron los discípulos ante la transfiguración de Jesús. Lo vieron totalmente glorioso y resplandeciente, acompañado de dos personajes célebres, Moisés y Elías, muertos hacía varios siglos, pero que aparecían vivos conversando con Jesús (Mc 9,1-9). La muerte, por tanto, no tiene la última palabra en la vida. Nada nos puede separar del amor de Dios (Rm 8,31-34). El amor de Dios nos trajo a la vida y el amor de Dios nos rescata de la muerte. Maravilla y sorpresa les causó a los discípulos que Jesús les prohibiera que hablaran de lo que habían visto hasta que Él resucitara de entre los muertos. ¿Qué significaba resucitar de entre los muertos?

En tiempos de Jesús, no todos los judíos creían en la resurrección de los muertos. Los que creían en ella consideraban que tendría lugar con el fin del mundo. Cuando Jesús anuncia su propia resurrección los discípulos quedan sorprendidos pues aquello significaba que en Jesús iba a acontecer el fin del mundo, es decir, la intervención definitiva de Dios para salvar el mundo. Cuando Jesús resucitó los discípulos lo comprendieron y empezaron a anunciar no sólo a Jesús resucitado sino también nuestra propia resurrección y el comienzo de los cielos nuevos y la tierra nueva. Sobre la posibilidad de un universo nuevo, la ciencia guarda un prudente silencio. El creyente, sin duda, cree que los cielos nuevos y tierra nueva no pertenecen ya a nuestro orden espacio-temporal sino que aluden al mundo de Dios. Ese mundo de Dios escapa a la ciencia y a la razón, pero no al amor de Dios y nuestro amor.

Ese mundo de Dios lo intuyó en cierta manera Abrahán y por eso venció el miedo a la muerte, cuando Dios le pidió que sacrificara a su único hijo (Gn 22,1-18). Su obediencia a Dios hasta entregar su hijo a la muerte se basa en la fe en que Dios es capaz de resucitar a los muertos. Dios es el Dios de la vida que un día llamó al mundo a la existencia, cuando no existía nada. Por eso le resulta todavía mucho más fácil resucitar a los muertos. Ese Dios del amor, que ha hecho una alianza de amor con el hombre, no se complace en la muerte del hombre sino en que tenga vida plena.

Fue la obediencia filial de Jesús la que permitió que el Padre lo entregara por nosotros. Pero aquí Dios no le ahorró la muerte como en el caso de Isaac. Jesús afrontó su muerte confiado totalmente en el Padre. A causa de esa obediencia amorosa, Jesús es la persona a la que debemos escuchar, a la que debemos obedecer, porque es Él el que nos enseña a abrirnos al Padre. Nuestra vida así se va transformando, se va transfigurando. Vamos dejando que la fuerza del resucitado se despliegue en nosotros. Que la celebración de esta eucaristía nos dé fuerza para seguir adelante en nuestro camino cuaresmal.
__________________
Lorenzo Amigo, sacerdote marianista
Si sientes que Dios puede estar llamándote a la vida religiosa marianista ENTRA.
En este momento Lorenzo Amigo no está en los foros  
Lorenzo Amigo, estos 6 usuarios agradecen tu mensaje
Antoniobp (12-04-12), guillermo rodríguez (29-02-12), Josefa.G (29-02-12), pilar (29-02-12), sejo (29-02-12), smb (29-02-12)
Antiguo 06-03-12, 12:58:10   #453
Lorenzo Amigo
¡Somos una familia!
 
Avatar de Lorenzo Amigo
 
Ingresó el: 26-12-04
Localización: Zaragoza
Edad: 67
Género: Hombre Mensajes: 486
Participación: 3886
Lorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibido
Enviar mensaje a través de MSN a Lorenzo Amigo
Predeterminado Re: Homilía dominical

11 de marzo de 2012
Tercer Domingo de Cuaresma


JESÚS HABLABA DEL TEMPLO DE SU CUERPO



La crisis actual, como repite el Papa, no es simplemente una de las crisis económicas y sociales a las que nos tiene acostumbrados la historia. Es ante todo una crisis ética y religiosa. Es el resultado de la desaparición de una serie de valores éticos ligados a la tradición cristiana, que están a la base del sistema democrático. Creer que la democracia puede funcionar simplemente como un sistema del bienestar económico es una ingenuidad que estamos pagando cara. La Comunidad Europea no puede ser sólo una comunidad económica, una Iglesia de los mercaderes que son capaces de vender su alma al diablo.

La fe cristiana puede hacer una gran contribución a la construcción europea si hay cristianos que viven apasionadamente su fe, no sólo en el contexto privado y familiar sino sobre todo en la esfera pública de la vida. Necesitamos una purificación de nuestra fe que se ha ido quedando en buenas palabras y ritos con poco impacto en la realidad social. Esa gran purificación de la fe había sido el centro de la vida de Jesús, continuando la obra emprendida hacía siglos por los profetas. Éstos habían criticado un culto puramente exterior y habían insistido en la necesidad de vivir la alianza con Dios, siendo fieles a sus exigencias formuladas en el Decálogo (Ex 20,1-17).

El Decálogo define no sólo las fronteras de la alianza sino también los valores que la sostienen. Fuera de esas fronteras ya no vive uno en alianza con Dios sino que se ha forjado otros dioses que nos sacan de nuestra verdadera patria. Son los valores los que hacen posible vivir una vida conforme a la alianza que nos sitúa ante Dios y ante nuestro prójimo. Sin esos grandes valores, no es posible la realización de la persona ni la implantación de un orden social justo que promueva los derechos fundamentales: la vida, la verdad, el amor, la propiedad

En tiempos de Jesús, el templo de Jerusalén era el símbolo de la presencia de Dios entre su pueblo. La realidad de Dios y la relación con Él se habían materializado excesivamente, encarnándose en unos lugares, espacios y prácticas, que sin duda son necesarias, pero que no deben ocupar el puesto de Dios. Cuando el templo ocupa el puesto de Dios, el hombre lo manipula para sus intereses y llega a hacer de la casa de Dios un mercado (Jn 2,13-25).

Jesús afirmará que Dios es espíritu y que los verdaderos adoradores han de adorar a Dios en espíritu y verdad (Jn 4,23). El lugar del encuentro con Dios ya no es un templo de piedras, sino el cuerpo de Jesús, entregado a la muerte y resucitado. Es ahí donde Dios se nos hace presente y nos convoca. Los cristianos ya no tendrán templos sino que ellos mismos serán Iglesia, es decir, reunión de los convocados por la Palabra de Dios, que anuncia la Buena Noticia del Resucitado. Por eso se reunían en las casas particulares para celebrar la cena del Señor. Con el tiempo también los cristianos hemos construido iglesias, no para aprisionar a Dios en ellas, sino para reunirnos, sentirnos comunidad y celebrar el memorial de Jesús.

Jesús muerto y resucitado el centro de la fe cristiana. No podemos sorprendernos del escándalo de judíos y gentiles ante la nueva imagen de Dios revelada en Cristo Jesús (1 Cor 1,22-25). La fuerza y la sabiduría de Dios quedaban puestas en entredicho por el hecho de la cruz de Cristo. Sin embargo, para el creyente, es ahí donde se revela el verdadero Dios. No es un Dios fruto de la imaginación humana y de nuestros deseos insatisfechos, sino el Dios que está cuestionando constantemente nuestra historia y la somete a la subversión, a una verdadera inversión de los valores. La cruz de Cristo es la instancia crítica que debemos aplicar a todas las magnitudes humanas. Sólo así se produce la auténtica liberación del hombre. Que la celebración de esta eucaristía nos haga entrar en la nueva alianza en la sangre de Cristo.
__________________
Lorenzo Amigo, sacerdote marianista
Si sientes que Dios puede estar llamándote a la vida religiosa marianista ENTRA.
En este momento Lorenzo Amigo no está en los foros  
Lorenzo Amigo, estos 5 usuarios agradecen tu mensaje
Antoniobp (06-03-12), Josefa.G (06-03-12), pilar (06-03-12), sejo (09-03-12), smb (08-03-12)
Antiguo 14-03-12, 12:22:50   #454
Lorenzo Amigo
¡Somos una familia!
 
Avatar de Lorenzo Amigo
 
Ingresó el: 26-12-04
Localización: Zaragoza
Edad: 67
Género: Hombre Mensajes: 486
Participación: 3886
Lorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibido
Enviar mensaje a través de MSN a Lorenzo Amigo
Predeterminado Re: Homilía dominical

18 de marzo de 2012
Cuarto Domingo de Cuaresma


TANTO AMÓ DIOS AL MUNDO, QUE ENTREGÓ A SU HIJO ÚNICO



Una sociedad que se construye de espaldas a Dios corre el riesgo de convertirse en una sociedad contra el hombre. Benedicto XVI suscitó la cuestión de Dios en el parlamento alemán evocando la tragedia del nazismo. El olvido de Dios deja al hombre en su soledad, sin tomar conciencia de que lo que es y lo que tiene es algo recibido, de los demás y de Dios. “Si no conocemos que recibimos, no despertamos a amar” (Santa Teresa). Nos encerraremos en nuestro egoísmo y en la explotación del hombre por el hombre. Desgraciadamente la catequesis del pasado no siempre nos presentó una imagen de Dios Padre, rico de amor, que llena de dones a sus hijos. Muchos veces se nos presentó, en cambio, un Dios policía y juez, guardián de la ley y del orden establecido.

El pueblo de Dios trataba de recordar su historia para no olvidar lo que había recibido, también los golpes y castigos. Éstos procedían también del amor de Dios, que como un padre, corrige a sus hijos para que no echen a perder su vida. El pueblo muchas veces no quiso obedecer y perdió su libertad, sin la cual la vida tiene poco valor. Pero el castigo no es la última palabra de parte de Dios. El pueblo de Dios consideró siempre un regalo inolvidable la liberación del exilio y la vuelta a la propia patria (2 Cr 36,14-23). Era la prueba del amor de Dios, de un amor que perdona y da siempre la oportunidad de comenzar de nuevo.

Para los primeros cristianos la experiencia del amor de Dios era una realidad evidente. Lo habían experimentado en la vida de Cristo Jesús. En Él habían descubierto el gran don de Dios a los hombres, precisamente cuando éramos pecadores y enemigos de Dios. Es Dios el que había tomado la iniciativa de reconciliarse con el hombre, de suprimir la enemistad, enemistad existente tan sólo de la parte del hombre, pues Dios había estado siempre con la mano tendida en signo de amistad. Era el hombre el que rehusaba estrechar esa mano. Tan sólo ante el “excesivo amor” (Ef 2,4-10) de Dios, el hombre se rindió definitivamente y lo acogió en su vida.

La cruz de Cristo es el signo por excelencia del amor de Dios. Es ese amor el que ha cambiado totalmente el significado de ese signo de muerte para hacer de él un signo de vida (Jn 3,14-21). La cruz no es el signo de una condena, aunque Jesús haya sido condenado a muerte. Dios no ha enviado a Jesús para condenar al mundo sino para salvarlo. Tan sólo el amor salva. Jesús es al mismo tiempo el Salvador y la salvación. Salvarse significa incorporarse, mediante la fe, a Cristo muerto y resucitado.

¿Por qué el hombre se cierra al amor? ¿Por qué no sabe el hombre hoy día todo lo que ha recibido de Dios? Probablemente porque no se lo enseñamos. No le enseñamos al niño a ver todo lo que ha recibido. Le enseñamos a ver sólo lo que le falta, lo que tienen los demás y él no. Le enseñamos al niño a creerse con derecho a todo, de manera que ya no se trata de un “recibir” sino un coger lo que a uno le pertenece. En esta cultura en el que desaparece la gratuidad y el don, el amor lo tiene difícil. Tan sólo la contemplación del Crucificado, erguido sobre la tierra, con los brazos abiertos, deseoso de abrazarnos, puede provocar en nosotros una respuesta de amor. Un amor que sin duda hay que educar y cultivar para que no se quede en puro sentimentalismo como cuando vemos en la tele la entrega generosa de tantas personas. Nos conmovemos unos instantes y volvemos a nuestros intereses. Que la celebración de la eucaristía nos lleve a vivir el amor de Dios que nos perdona y nos hace testigos de su amor en el mundo.
__________________
Lorenzo Amigo, sacerdote marianista
Si sientes que Dios puede estar llamándote a la vida religiosa marianista ENTRA.
En este momento Lorenzo Amigo no está en los foros  
Lorenzo Amigo, estos 5 usuarios agradecen tu mensaje
Antoniobp (14-03-12), Josefa.G (14-03-12), pilar (14-03-12), sejo (14-03-12), smb (16-03-12)
Antiguo 21-03-12, 22:15:07   #455
Lorenzo Amigo
¡Somos una familia!
 
Avatar de Lorenzo Amigo
 
Ingresó el: 26-12-04
Localización: Zaragoza
Edad: 67
Género: Hombre Mensajes: 486
Participación: 3886
Lorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibido
Enviar mensaje a través de MSN a Lorenzo Amigo
Predeterminado Re: Homilía dominical

25 de marzo de 2012
Quinto Domingo de Cuaresma


SI EL GRANO DE TRIGO MUERE, DA MUCHO FRUTO



Los avances de la medicina han creado para todos nosotros unas expectativas de vida tal que toda muerte, incluso la de una persona mayor, nos parece prematura. Se alimenta el deseo de una perpetua juventud y una vida sin fin, sin que nos preocupemos, en cambio, de dar un sentido a la vida. Todo parece reducirse vivir, disfrutar, sacar el mayor partido de la vida. La muerte se va convirtiendo cada vez más en un tabú y se olvida que es el reverso de la vida, es decir el otro polo necesario. Vida y muerte forman una unidad inseparable. La muerte es la última posibilidad de la vida y la que en cierto sentido le da el toque final. Jesús lo sabía muy bien y por eso no rechazó ni temió morir joven. Lo que cuenta no es el número de años sino cómo uno ha vivido, qué sentido ha dado a su vida.

Con una parábola sencilla (Jn 12,20-33), Jesús explicó el sentido de su vida. Sólo muriendo y dando la vida por los demás, se produce fruto, se tiene una vida fecunda. Querer vivir a cualquier precio, agarrarse desesperadamente a la vida, es condenarse a la esterilidad. La vida nos ha sido dada para darla y sólo así se llega a la vida con mayúscula, la vida que supera la muerte. Sin duda Jesús, experimentó la angustia que todo hombre siente ante la muerte, pero se puso confiadamente en las manos del Padre. A través de la angustia y del sufrimiento aprendió la obediencia filial. Todos los que intentamos hacer nuestra esa obediencia amorosa a la voluntad del Padre experimentamos a Jesús como nuestra salvación (Hb 5,7-9).

La muerte de Jesús muestra su fecundidad, ya antes de ocurrir. Rechazado por los de su pueblo, son los paganos los paganos los que desean ver a Jesús. No se trata de saciar una simple curiosidad sino de encontrar el sentido de la propia existencia. Lo descubren precisamente en conocer a Jesús. La muerte de Jesús es ya su glorificación anticipada. La fuerza del amor que Jesús nos mostró con su muerte nos atrae hacia Él. La cruz ya no es el signo de la infamia y del fracaso sino el símbolo del amor que nos atrae irresistiblemente hacia Él y, a través de Él, hacia Dios. La cruz, alzada sobre el mundo, abraza la humanidad entera, y nos funde en ese abrazo entrañable con el Padre.

Tiene lugar así la nueva y eterna alianza que habían entrevisto los profetas (Jer 31,31-34). La relación del hombre con Dios había tenido su lado débil siempre en la incapacidad del hombre a la hora de realizar lo que Dios quería de Él. La causa estaba en que la Ley era visto por el hombre siempre como una fuerza que se le imponía desde fuera y que muchas veces por eso provocaba el rechazo del hombre, que quiere obrar desde su propio ser. La Ley sin duda revelaba al hombre el querer de Dios pero no le daba al hombre la fuerza para realizarlo. Tan sólo cuando la Ley esté en el corazón del hombre, el hombre amará cordialmente a Dios y su voluntad. Tan sólo el Espíritu de Dios, dado por Jesús, puede realizar esta operación tan delicada.

Es Dios el que tiene que adelantarse a perdonar nuestros pecados. Tan sólo así reconciliados en Cristo Jesús, podremos vivir una vida nueva. En esta nueva situación ya no se necesita de maestros que nos enseñen la Ley. La Ley está ya grabada en nuestros corazones y cada uno la conoce de La contemplación del Crucificado por nuestro amor provoca en nosotros de manera espontánea una respuesta de amor. El cristiano ya no necesitará una Ley para saber qué es lo que Dios quiere de Él. Contemplando a Cristo en la cruz sabemos que lo que Dios quiere de nosotros es que acojamos su amor y que vivamos del amor.
__________________
Lorenzo Amigo, sacerdote marianista
Si sientes que Dios puede estar llamándote a la vida religiosa marianista ENTRA.
En este momento Lorenzo Amigo no está en los foros  
Lorenzo Amigo, estos 5 usuarios agradecen tu mensaje
Antoniobp (21-03-12), Josefa.G (22-03-12), pilar (21-03-12), sejo (22-03-12), smb (23-03-12)
Antiguo 28-03-12, 12:37:51   #456
Lorenzo Amigo
¡Somos una familia!
 
Avatar de Lorenzo Amigo
 
Ingresó el: 26-12-04
Localización: Zaragoza
Edad: 67
Género: Hombre Mensajes: 486
Participación: 3886
Lorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibido
Enviar mensaje a través de MSN a Lorenzo Amigo
Predeterminado Re: Homilía dominical

1 de abril de 2012
Domingo de Ramos


SABER DECIR AL ABATIDO UNA PALABRA DE ALIENTO



Muchos durante la crisis que estamos viviendo quisieran encontrar una persona amiga que permanezca a su lado y les dé ánimos. Su presencia sería la prueba de que Dios no nos ha dejado de la mano y que el mal no puede tener la palabra definitiva. Jesús se ha hecho solidario de nuestro sufrimiento y lo ha tomado sobre sí (Filp 2,6-11). Pudiendo vivir como Dios, sin ningún problema, ha querido compartir nuestra aventura humana. Caminando a nuestro lado nos enseña que el sufrimiento y la muerte son el camino hacia la vida y la gloria.

Como el profeta de la primera lectura (Is 50,4-7), Jesús durante su vida supo decir al abatido una palabra de aliento. Su anuncio de la venida del Reino de Dios abrió un horizonte de esperanza para todos los desilusionados que no encontraban una respuesta a sus problemas en la política o la religión de su tiempo. Jesús ha sabido hablar al corazón de cada persona porque ha estado siempre atento a escuchar a Dios y al hombre. Jesús ha sido un verdadero “iniciado”, que ha descubierto la intimidad del hombre y la intimidad de Dios. Por eso conoce el misterio del hombre y es capaz de revelarlo al creyente.

Iniciamos la Semana Santa con la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén (Mc 11,1-10). Jesús, a lo largo de estos días, va a abrir totalmente su corazón a los discípulos, sobre todo el Jueves Santo, después de la celebración de la Cena Pascual, tratando de consolarlos ante su partida. Llegado el momento de la pasión, hablará lo indispensable para dar su testimonio ante los hombres. Y sobre todo, guardará silencio. Pero es un silencio elocuente. Es el silencio que habla a través de los gestos y de las acciones. En la pasión, Jesús es pasivo, ha perdido su posibilidad de actuar. Pero es precisamente ese sufrir lo que constituye su mejor mensaje. Como el profeta, “ofrecía la espalda a los que le golpeaban”. No huye del sufrimiento sino que le ofrece una resistencia activa y pasiva, que demuestra que los golpes no pueden quebrantarlo. El mal puede a veces destruir nuestros cuerpos, pero no puede vencer nuestros corazones. Jesús sabe que Dios le ayuda y que no va a quedar avergonzado. No se trata del heroísmo del superhombre, sino de la fuerza de Dios que se despliega en nuestra debilidad.

El triunfo pasajero de la entrada en Jerusalén, aclamado como Rey, anuncia la victoria definitiva de la Resurrección, la victoria del amor del Padre. La contemplación de la pasión es el mejor consuelo que podemos encontrar en nuestro sufrimiento (Mc 14,1-15,47). Al contemplar a Jesús no nos sentimos solos y hundidos con nuestra pena, sino que experimentamos que alguien a nuestro lado toma sobre sí nuestro dolor y lo transfigura. El dolor se convierte así en una revelación del amor de Dios al hombre. Dios ha tanto amado al mundo que le ha dado a su Hijo.

Delante de Jesús sufriente aprenderemos a asumir nuestra pasión y la pasión del mundo. Acción y pasión son dos de las varias facetas de nuestra vida. La cultura actual promueve un activismo sin límites y no nos deja experimentar los otros aspectos de la existencia. Cuando nos toca estar pasivos, empezamos a tocar el fondo de la existencia y descubrimos que es una existencia que nos ha sido amorosamente dada. De pronto nos damos cuenta de que no se trata de hacer o no hacer sino sencillamente de dejar actuar a Dios en nuestra vida. Es Él quien nos salva, quien salva al mundo. Aprendemos así a tener paciencia y respetar los ritmos vitales, los ritmos de Dios. La paciencia cristiana no es resignación pasiva ante lo que ocurre sino resistencia fuerte al mal. En la pasión de Jesús es Dios el que está empeñado en una lucha sin cuartel contra las fuerzas del mal. Él necesita que le echemos una mano. Nuestra colaboración a veces consiste simplemente en permanecer al pie de la cruz, al lado de los crucificados de nuestro mundo, sin desertar del puesto en que Dios nos ha colocado.
__________________
Lorenzo Amigo, sacerdote marianista
Si sientes que Dios puede estar llamándote a la vida religiosa marianista ENTRA.
En este momento Lorenzo Amigo no está en los foros  
Lorenzo Amigo, estos 4 usuarios agradecen tu mensaje
Antoniobp (28-03-12), Josefa.G (28-03-12), pilar (28-03-12), sejo (28-03-12)
Antiguo 31-03-12, 11:10:19   #457
Lorenzo Amigo
¡Somos una familia!
 
Avatar de Lorenzo Amigo
 
Ingresó el: 26-12-04
Localización: Zaragoza
Edad: 67
Género: Hombre Mensajes: 486
Participación: 3886
Lorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibido
Enviar mensaje a través de MSN a Lorenzo Amigo
Predeterminado Re: Homilía dominical

5 de abril de 2012
Jueves Santo


OS HE DADO EJEMPLO


Vivimos desde hace muchos años, gracias a Dios, en un país libre. La crisis, sin embargo, está recortando nuestras libertades prácticas. Las posibilidades, sin duda, están ahí, pero sólo las pueden aprovechar los que tienen recursos. Muchas personas y familias se están haciendo dependientes de las ayudas de los demás. A todos nos gustaría no tener necesidad de los otros para poder vivir en el día a día, a sabiendas de que no somos islas sino que estamos íntimamente relacionados los unos con los otros. Pero queremos que esas relaciones no vengan impuestas por las circunstancias adversas sino poder elegirlas libremente.

También el pueblo de Dios, como la mayoría de los pueblos, experimentó la opresión y la falta de libertad. Para ellos era una dura prueba, no sólo por las penalidades que pasaban sino por la pregunta de fondo: ¿dónde está vuestro Dios? ¿No hace nada Dios para liberar a su pueblo? De nada sirve que Dios tenga un pueblo si éste no es libre. Por eso Dios intervendrá para liberar a su pueblo de la esclavitud de Egipto. El pueblo pasó de la esclavitud al servicio del Dios vivo. Ese es el momento fundacional que Israel celebrará cada año, haciéndolo presente y actual.

La serie de acontecimientos liberadores quedaron representados en la celebración de la Pascua, que da identidad al Pueblo de Dios (Ex 12,1-8.11-14). La muerte de los primogénitos de Egipto y el pasar de largo ante Israel fue el acontecimiento que desencadenó la liberación. Dejó bien a las claras el poder de Dios para liberar a su pueblo. El cordero pascual, comido a toda prisa y con hierbas amargas, recuerda la esclavitud pasada y sostiene la esperanza del banquete del Reino.

Jesús, antes de ser entronizado en la cruz como rey, celebró la cena pascual con sus discípulos. Era el momento de pasar de este mundo al Padre, de realizar su éxodo, su marcha liberadora. En esa cena instituyó el gesto sacramental, memorial de su misterio pascual, la Eucaristía (1 Cor 11,23-26). Este gesto de amor constituye la identidad profunda de la Iglesia. Jesús se dona con su cuerpo y sangre al mundo para sellar la nueva alianza. El Pueblo de Dios vive en alianza esponsal con Cristo, acogiendo su amor y dándolo al mundo.

El amor es siempre concreto y normalmente es un amor sacrificado. Comporta la renuncia a sí mismo y la apertura al otro. Jesús empezó aquella cena con otro gesto verdaderamente memorable, el lavatorio de los pies. Se lavaba uno las manos antes de comer. Jesús lava los pies de sus discípulos, no para cumplir con una pureza ritual, sino para darles ejemplo (Juan 13,1-15). Se trata de un acto de servicio en el que el autor desaparece en la obra realizada. El trabajo de esclavo no permite realizarse a sí mismo de manera muy satisfactoria. Sin embargo, Jesús elige ese trabajo para enseñar a su Iglesia a hacer lo mismo.

Uno no pertenece a la Iglesia para realizarse a sí mismo, para cultivar la espiritualidad y sentirse superior a los demás. Uno está en la Iglesia al servicio del mundo realizando las tareas cotidianas en las que uno apenas puede expresar su propia personalidad. No importa. El amor es servicio. A través de cada acción útil se manifiesta el amor de la persona. Que la celebración de esta eucaristía renueve nuestro compromiso de entregar nuestra vida al servicio de los demás.
__________________
Lorenzo Amigo, sacerdote marianista
Si sientes que Dios puede estar llamándote a la vida religiosa marianista ENTRA.
En este momento Lorenzo Amigo no está en los foros  
Lorenzo Amigo, estos 4 usuarios agradecen tu mensaje
Antoniobp (03-04-12), Josefa.G (31-03-12), pilar (31-03-12), sejo (31-03-12)
Antiguo 31-03-12, 11:45:11   #458
Lorenzo Amigo
¡Somos una familia!
 
Avatar de Lorenzo Amigo
 
Ingresó el: 26-12-04
Localización: Zaragoza
Edad: 67
Género: Hombre Mensajes: 486
Participación: 3886
Lorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibido
Enviar mensaje a través de MSN a Lorenzo Amigo
Predeterminado Re: Homilía dominical

6 de abril de 2012
Viernes Santo

HE VENIDO PARA DAR TESTIMONIO DE LA VERDAD?


El relativismo actual hace presente el de Pilatos. “¿Qué es la verdad?”, preguntó éste, y no se detuvo a escuchar la respuesta. “La verdad es relativa”, dicen muchos de nuestros contemporáneos. “Lo que es bueno para ti, no lo es para mí”. La crisis, que está hundiendo a tantas personas, ha creado un río revuelto en el que pescan los pescadores sin escrúpulos.

También Pilatos se aprovechó de la situación para conservar su amistad con el César y seguir imponiendo su yugo a los judíos. Le importó poco el destino de la verdad proclamada por Jesús. Un crucificado más en la historia cruenta de la humanidad contaba poco. No podía sospechar que Jesús moría precisamente para que no hubiera más crucificados en la historia. Desgraciadamente todavía no vemos totalmente sus frutos, aunque sin duda algo ha ido cambiando en ella. Se sigue crucificando, pero ya no con la conciencia tranquila. El sentimiento de la dignidad humana sabe que en cada uno de los crucificados la humanidad sigue prolongando la historia de aquel Justo Inocente. Hacer memoria de aquella muerte es siempre una memoria peligrosa que cuestiona a los poderosos de este mundo.

La Pasión según san Juan no narra el fracaso de Jesús sino su triunfo. La Verdad testimoniada por Jesús se va abriendo paso en la historia de los crucificados de nuestro mundo que lo acogen como a su Rey. El Señor, exaltado en la cruz, reina sobre el mundo y reparte sus dones. Jesús es el protagonista que maneja los hilos de toda la trama. En el huerto de los olivos, sus enemigos caen por tierra, simplemente al escuchar su voz. Sólo cuando Jesús se lo permite, para que se cumpla la Escritura, lo pueden prender. El proceso ante Pilato muestra que Jesús es Rey, es decir, el Mesías esperado por Israel, pero rechazado ahora por el pueblo y sus autoridades.

Jesús es condenado a muerte como Rey de los judíos. Es el título que aparece en la cruz como causa de su condena. Exaltado en la cruz, empieza a atraer a todos hacia sí. La crucifixión es ya el momento de la exaltación gloriosa de Jesús. Desde la cruz, dueño de las circunstancias, empieza a repartir sus dones regios, en una especie de testamento. La túnica echada en suerte significa la unidad de la Iglesia, que brota de su costado abierto, que mana sangre y agua, fuente de los sacramentos del bautismo y eucaristía. Da su madre al discípulo amado y en él a todos los creyentes como el gran regalo que acompañará la vida de la Iglesia. El evangelista, en vez de decir que Jesús muere, dice “entregó su espíritu”, da su Espíritu a la Iglesia. Es ya Pentecostés. Confortados por ese Espíritu, sus discípulos Nicodemo y José de Arimatea, hasta ahora escondidos, empiezan a dar la cara. Su entierro es verdaderamente el de un rey, con un derroche increíble de perfumes y ungüentos, pagados por Nicodemo.

En su testamento, Jesús hace don de su mayor tesoro, de su Madre, al Discípulo Amado. Los Marianistas recordamos este hecho todos los días en la Oración de las Tres. Hoy hacemos memoria agradecida de esta acción fundacional, que está al origen de la Iglesia, representada en María y Juan. Todos hemos nacido de esta Iglesia, que brotó del costado de Cristo, nuevo Adán, con los sacramentos del agua del bautismo y de la sangre de la eucaristía.

Como el Discípulo Amado acogemos a María en nuestras vidas, y en ella acogemos la Familia Marianista, célula de la Iglesia, en la que vamos siendo formados en el seno de su ternura maternal. Acogemos esta Iglesia-Familia como madre nuestra, con sus grandezas y limitaciones. Al mismo tiempo nos comprometemos a colaborar con María en su misión de engendrar nuevos hijos para su Hijo Primogénito. En esta hora histórica de nuestro país queremos renovar a fondo nuestra Iglesia para que aparezca ante el mundo con su verdadero rostro de madre. Con ello nos abrimos a las dimensiones de nuestro mundo con todas sus necesidades y las presentamos ante el Señor Crucificado, que reina ya glorioso e intercede por todos ante el Padre.
__________________
Lorenzo Amigo, sacerdote marianista
Si sientes que Dios puede estar llamándote a la vida religiosa marianista ENTRA.
En este momento Lorenzo Amigo no está en los foros  
Lorenzo Amigo, estos 4 usuarios agradecen tu mensaje
Antoniobp (03-04-12), Josefa.G (31-03-12), pilar (31-03-12), sejo (31-03-12)
Antiguo 31-03-12, 12:16:36   #459
Lorenzo Amigo
¡Somos una familia!
 
Avatar de Lorenzo Amigo
 
Ingresó el: 26-12-04
Localización: Zaragoza
Edad: 67
Género: Hombre Mensajes: 486
Participación: 3886
Lorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibido
Enviar mensaje a través de MSN a Lorenzo Amigo
Predeterminado Re: Homilía dominical

8 de abril de 2012
Domingo de Pascua de Resurrección



¡HA RESUCITADO!



La Jornada Mundial de la Juventud del año pasado en Madrid ha mostrado claramente que Jesús está vivo en el corazón de los creyentes, no sólo en las personas de edad sino también en el de los jóvenes. Parte del mundo actual ha querido echar a Jesús por la ventana, pero éste se nos cuela de nuevo por la puerta, aunque esté cerrada con siete llaves. En la Vigilia Pascual y a lo largo de todo el tiempo de Pascua resonará el ¡Ha resucitado! (Mc 16,1-8). Esta palabra, pronunciada por el ángel, puso en movimiento de nuevo la historia que había quedado como paralizada por la piedra del sepulcro en que depositaron a Jesús. El mundo amenazó hundirse en un caos, pero, gracias a Dios, de nuevo fue la luz, la luz del Resucitado que iluminó nuestras tinieblas. Por eso la Iglesia canta al cirio pascual, símbolo de Cristo, luz sin ocaso.

Durante la Vigilia Pascual actualizaremos toda la historia de la salvación, desde la creación hasta la resurrección de Jesús que inaugura los cielos nuevos y la tierra nueva. Viviremos de nuevo agradecidos la aventura del Pueblo de Dios, con Abrahán, nuestro padre en la fe, con la liberación de Egipto que Dios realiza por medio de Moisés. Experimentaremos también nosotros el fracaso de las esperanzas humanas con la destrucción de Jerusalén y el exilio. Pero escucharemos a Dios por medio de los profetas abrir nuevos horizontes para la historia humana. En la resurrección de Jesús de Nazaret, Dios ha realizado su intervención definitiva en la historia. Ésta tiene ahora un nuevo dinamismo que brota de la energía nueva que le viene del Resucitado, Señor, centro y meta de la historia.

Algunos pueden tener la sensación de que nos “han robado al Señor y que no sabemos dónde lo han puesto” (Jn 20,1-9). Su ausencia a veces se hace sentir y nos produce miedo. Es posible que algunos estén empeñados en eliminar a Jesús de la historia actual. No saben lo que se pierden, pues es la persona que pasó haciendo el bien (Hech 10,34-43). En realidad querer borrar la huella de Jesús en la historia es una empresa condenada al fracaso, pues Él está en el corazón de todo hombre y mujer que buscan el bien, el amor, la paz y la justicia. En Él tenemos la garantía de que el mal, la injusticia y la muerte no tienen la última palabra en la vida de los hombres. Al final triunfará el bien, el amor y la verdad. En realidad han triunfado ya con Él y un día triunfarán también en nosotros.

No es el tiempo de correr al sepulcro ni de lamentarse. Es hora de caminar hacia la Galilea de nuestro mundo, pues Él va delante abriéndonos nuevos horizontes de esperanza y de sentido. Todo empezó un día en Galilea cuando Jesús empezó a predicar la venida del Reino de Dios. Ahora de nuevo la Galilea de los gentiles es el lugar donde tenemos que encontrarlo. Ese allí donde nos invita a la misión entre los gentiles de nuestro tiempo. No tengamos miedo. Lo único que tenemos que hacer es contar su historia y proclamar: ¡Ha resucitado! Será de nuevo una palabra-acción que tocará el corazón de las gentes. En contacto con su Palabra, acogida con amor en nuestros corazones, meditando las Escrituras, también nosotros comprenderemos los que significa que “Él tenía que resucitar de entre los muertos”.

Es en las Escrituras donde descubrimos el sentido del actuar de Dios y el sentido de nuestra propia vida. Sin ellas nos hundimos en la oscuridad del sinsentido y la resurrección se nos torna un cúmulo de dudas e interrogantes. Tan sólo en Jesús se nos desvela plenamente el misterio del hombre. Demos gracias a Dios Padre que resucitó a Jesús de entre los muertos confirmando así que había perdonado nuestros pecados y que finalmente somos hijos suyos.
__________________
Lorenzo Amigo, sacerdote marianista
Si sientes que Dios puede estar llamándote a la vida religiosa marianista ENTRA.
En este momento Lorenzo Amigo no está en los foros  
Lorenzo Amigo, estos 4 usuarios agradecen tu mensaje
Antoniobp (03-04-12), Josefa.G (31-03-12), pilar (31-03-12), sejo (31-03-12)
Antiguo 12-04-12, 11:04:45   #460
Lorenzo Amigo
¡Somos una familia!
 
Avatar de Lorenzo Amigo
 
Ingresó el: 26-12-04
Localización: Zaragoza
Edad: 67
Género: Hombre Mensajes: 486
Participación: 3886
Lorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibidoLorenzo Amigo da gratis lo que gratis ha recibido
Enviar mensaje a través de MSN a Lorenzo Amigo
Predeterminado Re: Homilía dominical

15 de abril de 2012
Segundo Domingo de Pascua


LA ALEGRÍA DE SER CREYENTES



Son muchos los que se han ido desenganchando del cristianismo porque lo encuentran aburrido, alejado de sus problemas cotidianos y sin nada que ofrecer que merezca la pena. No se ve en qué puede ser una Buena Noticia el creer en Jesús ni que ventajas trae. En definitiva, se trata de un producto difícil de vender. Es verdad que los creyentes proclamamos que Jesús nos trae la libertad y la felicidad pero resultamos poco creíbles. No se nos ve verdaderamente redimidos y resucitados. Por eso el Papa insiste en la necesidad de mostrar nuestra alegría de ser creyentes.

Los cristianos vivimos en el mismo mundo que las demás personas. Experimentamos los mismos problemas y las mismas alegrías. Tenemos las mismas esperanzas. También los creyentes sufren la crisis actual y no tienen recetas mágicas para salir de ella. Pero insisten en que es posible crear un mundo distinto en el que no se produzcan estas crisis a causa de la codicia y ambición de unos pocos. Como creyentes confiamos en que Dios sigue actuando en nuestro mundo y que la fuerza del Resucitado está transformando los corazones y la realidad. Somos, por eso, portadores de una esperanza que no engaña. Ante los problemas no nos resignamos sino que tratamos de reaccionar y venir en ayuda de los necesitados. Vivimos solidariamente.

La transformación del mundo es obra no de una persona sino de la comunidad humana. Tenemos que recuperar para nuestra fe la dimensión comunitaria que tuvo al principio y que hizo que las comunidades cristianas cambiaran la historia humana o al menos indicaran en la dirección en que debe ser cambiada. Los primeros cristianos crearon unas comunidades alternativas a las existentes en el imperio romano. Lo que más llamó la atención es que “ninguno pasaba necesidad, pues los que poseían tierras o casas las vendían, traían el dinero y lo ponían a disposición de los apóstoles; luego se distribuía según lo que necesitaba cada uno” (Hech 4,32-35). Los cristianos, siguiendo a Jesús, cuestionaron uno de los pilares del mundo antiguo: la propiedad privada. Las propiedades no están para transmitirlas a los hijos sino que están al servicio de los necesitados. La misma realidad familiar quedaba así cuestionada para abrirse a la Iglesia, familia de Dios. Tenemos aquí los orígenes de lo que luego intentará hacer el estado social. La familia es el ámbito en el que uno es amado por lo que es y no por lo que produce. También el estado social se ha dado cuenta de que tiene que tomar sobre sí el cuidado de las personas que no son productivas y rentables.

Hoy día necesitamos comunidades creíbles en las que sea posible el encuentro con el Resucitado. Tomás sólo se encontró con Jesús cuando se integró en la comunidad. El Beato Chaminade quería ofrecer al mundo “el espectáculo de un pueblo de santos”, pues hoy día no basta la santidad individual. Son necesarias numerosas comunidades que hagan presentes el amor de Dios en el mundo (1 Jn 5,1-6).

El Apóstol Tomás no estaba con la comunidad cuando se apareció Jesús. Se perdió la gran oportunidad de su vida. La alegría de sus compañeros le pareció falta de fundamento. Por eso pidió una experiencia personal del Resucitado, sin fiarse de lo que los demás le contaban (Jn 20,19-31). Jesús se dejó encontrar personalmente por Tomás y quiere que también cada uno de nosotros lo experimentemos vivo en nuestras vidas. Pero Tomás vio al resucitado cuando estaba con la comunidad. Pidamos encontrar al Resucitado en la celebración de nuestra eucaristía y salgamos proclamando: Hemos visto al Señor.
__________________
Lorenzo Amigo, sacerdote marianista
Si sientes que Dios puede estar llamándote a la vida religiosa marianista ENTRA.
En este momento Lorenzo Amigo no está en los foros  
Lorenzo Amigo, estos 5 usuarios agradecen tu mensaje
Antoniobp (12-04-12), guillermo rodríguez (12-04-12), Josefa.G (12-04-12), pilar (12-04-12), sejo (12-04-12)
Tema cerrado

Bookmarks

Herramientas
Desplegado Califica este Tema
Califica este Tema:

Permisos
No puedes crear nuevos temas
No puedes responder a temas
No puedes adjuntar archivos
No puedes editar tus mensajes

BB code is On
Las caritas están On
El código [IMG] está On
El código HTML está Off

Saltar al foro...


La zona horaria es GMT +2. En este momento son las 05:08:54.


Esta página funciona mejor con el navegador gratuito Mozilla Firefox. Puedes descargarlo pinchando en la imagen agora con firefox

Powered by vBulletin® Version 3.8.4
Copyright ©2000 - 2013, Jelsoft Enterprises Ltd.
Calificaste este Tema: